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El mercado muestra este viernes un claro signo de cautela: los ADR de empresas locales retrocedieron en Wall Street, los bonos en dólares revirtieron la tendencia negativa y salvaron el día, mientras que el S&P Merval terminó en rojo, reflejo de un escenario donde los factores políticos comienzan a pesar cada vez más a medida que se acercan las elecciones legislativas en la provincia de Buenos Aires.

En el plano macrofinanciero, se observó cierta estabilidad en las tasas de interés cortas en pesos, atribuible a las intervenciones del Banco Central con las que esteriliza la liquidez. Sumado a esto, la reciente disposición sobre encajes ayudó al Tesoro en la licitación de esta semana, lo que evita que queden pesos "excedentes" que puedan presionar sobre variables nominales.

Con la carrera electoral en pleno desarrollo, el mercado ya empieza a mirar más allá de octubre: la gran pregunta será cuánto y qué tan rápido podría flexibilizarse la política monetaria para apuntalar la economía real, sin descuidar los efectos sobre el dólar y la inflación.

Acciones en baja

Así, el S&P Merval recortó la caída pero no alcanzó y cerro -0,6% abajo. La caída fue liderada por Sociedad Comercial del Plata (-4,5%); Edenor (-2,6%) y Metrogas (-2,4%).

En Wall Street la dinámica para las acciones argentinas estuvo de la mano con la tendencia del día en eza plaza y los ADR cayeron hasta -4,4%. La baja la lideró Edenor (-4,4%); Cresud (-3,6%) y BBVA (-2,6%).

Bonos en dólares

El mercado de bonos argentinos cerró el mes de agosto con una nota agridulce. A pesar de que los activos mostraron un ligero repunte en el último día hábil, con variaciones diarias positivas de hasta un +0,5% en algunos casos, el panorama general del mes fue claramente desfavorable.

Esta recuperación puntual este viernes, que se observó tanto en los bonos emitidos bajo legislación local (Bonares) como en aquellos bajo legislación extranjera (Globales), no fue suficiente para compensar las caídas acumuladas.

El desempeño a un mes refleja un rendimiento profundamente negativo. La mayoría de los títulos de deuda, sin distinción de su ley de emisión, sufrieron pérdidas significativas, con descensos que superaron el 2% y en algunos bonos de plazos más largos, las pérdidas se acercaron al 5%.

Esta dinámica subraya un mes de presión bajista sostenida que dominó el mercado de renta fija y erosionó el valor de los títulos.

Así, mientras que en el final de agosto los títulos pudieron revertir la tendencia negativa, el mes que pasó dejó un marcado rendimiento negativo.

Juan Manuel Franco, economista jefe de Grupo SBS, comentó que "el mercado argentino ya se encuentra en la recta final hacia las elecciones legislativas en la provincia de Buenos Aires y el peso de los factores políticos va en aumento. En materia macrofinanciera, se observó una mejora en la estabilidad de las tasas de interés cortas en pesos, probablemente como resultado de operaciones del BCRA para esterilizar liquidez. Además, la reciente disposición sobre encajes ayudó al Tesoro en la licitación de esta semana, evitando dejar pesos "excedentes" en el mercado que pudieran presionar sobre variables nominales".

Agregó que, de aquí hasta las elecciones de octubre, la discrecionalidad será la regla. "Al mismo tiempo, la pregunta del mercado comenzará a enfocarse en lo que sucederá después, especialmente en torno a qué tan rápido podría reducirse la tasa de interés para apuntalar la economía real, sin perder de vista los posibles efectos sobre el dólar y la inflación", concluyó.

Wall Street cae, ¿habrá recorte de tasas?

La medida clave de inflación en EEUU, el índice de precios al consumidor (PCE) aumentó en julio a un ritmo que sugiere presiones persistentes vinculadas a los aranceles, aunque probablemente el incremento no fue lo suficientemente alarmante como para disuadir a la Reserva Federal (Fed) de recortar las tasas de interés el próximo mes.

Greg Wilensky, director de renta fija estadounidense en Janus Henderson, señaló que, el índice de precios del PCE se situó en línea con las previsiones, con un aumento del 0,3 % (y del 0,27 % sin redondear) del PCE subyacente, lo que no es sorprendente, ya que la mayoría de los analistas son ahora bastante buenos a la hora de trasladar los datos del IPC y del IPP a las categorías adecuadas.

"Al igual que con los datos de inflación publicados a principios de este mes, la inflación fue algo mayor en los servicios que en los bienes. Esto significa que, o bien los efectos de los aranceles aún no se han reflejado en gran medida, o bien el impacto de los aranceles será menor de lo previsto inicialmente. Probablemente haya algo de verdad en ambos factores, pero esto sigue significando que habrá una mayor presión al alza sobre la inflación de los bienes en el futuro", agregó.

El índice PCE, la medida de inflación preferida por la Fed, subió 0,2% en julio, según informó el viernes la Oficina de Análisis Económico (Bureau of Economic Analysis). El banco central estadounidense da más peso a la llamada tasa de inflación subyacente (core). Esta aumentó un 0,3%, algo más rápido, pero dentro de lo esperado por Wall Street.

La tasa de inflación interanual se mantuvo sin cambios en 2,6% y por encima del objetivo de largo plazo de la Fed, que es 2%.

En consecuencia, el mercado bursátil estadounidense cerró en baja este viernes, presionado por las grandes tecnológicas, con los tres principales índices acumulando pérdidas semanales, aunque lograron cerrar agosto con ganancias mensuales.

El Promedio Industrial Dow Jones retrocedió un 0,2% en la sesión, mientras que el S&P 500 cayó un 0,6% y el Nasdaq Composite, de fuerte sesgo tecnológico, se desplomó un 1,2%, según datos de FactSet.

El S&P 500 acumula un avance de 9,8% en 2025, incluyendo una suba de 1,9% en agosto, según FactSet. El Dow Jones trepó 3,2% en el mes, mientras que el Nasdaq cerró la semana con una ganancia mensual de 1,6%. El mercado bursátil estadounidense permanecerá cerrado el lunes por el Día del Trabajo.