Se va mayo, un mes en el que el Banco Central quedó al borde de alcanzar su objetivo de comprar u$s 10.000 millones para fortalecer las reservas, el dólar se mantuvo estable y aumentaron los contratos de dólar futuro cortos.
De la mano de la liquidación de la cosecha gruesa, la entidad conducida por Santiago Bausili se alzó ayer con u$s 447 millones -la segunda más alta del año-. En el mes trepó a u$s 2526 millones, apenas por debajo de lo que embolsó en abril. Así, ya acumula intervenciones positivas en la plaza por u$s 9677 millones.
Pese a esas abultadas compras, la calma continuó en el mercado de cambios, con el dólar mayorista en $ 1410 y el oficial en $ 1430. En el mes, en cambio, registraron una suba de 1,4% y 1,8%, respectivamente.
Ese aumento leve del tipo de cambio quedó por debajo del Índice de Precios al Consumidor estimado en mayo por las consultoras económicas. “No es sorprendente que el tipo de cambio se mueva al ritmo del resto de los precios de la economía. Al contrario, lo que realmente es difícil de sostener es lo que vimos en el primer trimestre del año: un dólar que incluso caía en términos nominales. Que suba ahora un poco me parece normal”, explicó el analista financiero Christian Buteler.
Lo que también creció fue el volumen que alcanzaron los contratos de dólar futuro más cortos. El interés abierto aumentó u$s 164 millones el martes pasado, en la mayor suba desde el 29 de septiembre de 2025. Sin embargo, esa expansión se revirtió el miércoles con una caída de u$s 173 millones.
“Buena parte de estos movimientos se concentró en la primera posición: el contrato de mayo explicó un aumento de u$s 110 millones el martes y una posterior baja de u$s 348 millones el miércoles. De hecho, esta posición concentra actualmente el 43,3% del interés abierto total, algo por encima del rango habitual de 30%-40% para el contrato más corto”, explicó PPI en un informe.
En el mercado explican que ese porcentaje es tan alto porque el Gobierno otorgó cobertura durante el segundo semestre del año pasado, durante la previa de las elecciones de octubre, en un intento de enviar una señal al mercado sobre cuál sería el techo del tipo de cambio.
Hoy Bausili tendrá que decidir si rollea la posición de mayo, que concentra alrededor de u$s 1800 millones de interés abierto. Los futuros de este mes cayeron ayer 0,32% y cerraron a $ 1408. “Nuestra impresión, considerando el comportamiento reciente de la autoridad monetaria, es que optaría nuevamente por no renovar completamente esa posición, aunque la clave será en qué magnitud puede hacerlo”, estimó PPI.
Según advirtió Delphos Investment, el vencimiento de fin de mes representa un riesgo a monitorear porque podría generar fricciones sobre Rofex y/o el MULC: “El tenedor podría rollear la posición vendiendo sus contratos mayo y comprando simultáneamente contratos de junio en adelante, lo que presionaría a la baja la TNA implícita del tramo corto y al alza la de los tramos largos, empinando la curva Rofex. Alternativamente, entre el universo de posibilidades, podría cerrar la posición y migrar la cobertura a la curva dólar linked. La magnitud de la posición hace que su desarme amerite monitoreo por las potenciales fricciones que podría generar sobre los precios de cobertura y el spot”.
“La relativamente baja posición short del Central (- u$s 2176 millones a finales de abril, el 50,4% del Interés Abierto total) le sigue dejando margen para ampliar eventualmente la cobertura ofrecida al sector privado si lo considerara necesario, lo que podría ocurrir a partir de las ventas que efectuarán en el spot exportadores del agro a partir de la liquidación de la cosecha gruesa”, agregó, por su parte, PPI.
Con el dólar apenas por encima de $ 1400 y una abultada oferta de divisas por la cosecha gruesa, el BCRA acelera el ritmo de compras de divisas y baja poco a poco el interés abierto en futuros.
La señal al mercado es que la estabilidad cambiaria llegó para quedarse.