El verano cambiario no deja de sorprender: el dólar a futuro continuó ayer con tendencia a la baja con caídas del 0,4% en los contratos que van desde fin de febrero a mayo, los más operados. No se sintió el “efecto Lavagna” en las cotizaciones, con cierres a $ 1548 para los contratos para fin de abril.
A diferencias de otros años, el 2026 no da señales de estrés cambiario. Todo lo contrario. Ya no se cuentan los días para la llegada de los dólares de la soja, que usualmente comienzan a abundar en mayo. El dólar mayorista cerró con una baja de 0,34% en $ 1446 para la venta, cortando así una racha de seis jornadas al alza. El BCRA compró u$s 57 millones y ya lleva acumulados u$s 1.254 millones en lo que va del año, con las reservas brutas en u$s 45.673 millones.
Las tasas implícitas en los contratos a futuro están en descenso y en torno al 30% anual. ¿Pueden seguir bajando? Las tasas de las Lecap se hallan en torno al 35% anual, pero todo el descenso adicional está en función de la inflación que se vaya conociendo en estos meses. cuando llegue a ubicarse por debajo del 2% anual podría alli observarse que el rendimiento de las Lecap pueda ceder al 29% anual. Esto también arrastraría a las tasas implícitas de los contratos a futuro. Recuérdese que los valores de esos contratos están en función de las tasas en pesos. Hoy vender dólares al contado y recomprarlos a futuro deja un retorno del 2,5% aproximadamente.
La cotización del dólar contra el resto de las monedas está observando una volatilidad inusual. Un informe de Barclays destaca que “los datos globales siguen enviando señales positivas de crecimiento, no solo para la economía estadounidense, sino también para Europa, como lo demuestra la sorprendente alza del PBI del cuarto trimestre de la zona euro.
A pesar de cierta estabilización al final de la semana, el índice del dólar de Bloomberg sigue un 1,7 % por debajo de su nivel inicial. El movimiento comenzó como un aumento generalizado de la prima de riesgo del dólar en respuesta a la percepción de un mayor aumento de la imprevisibilidad de la política estadounidense a la luz de los acontecimientos en Davos. Los inversores extranjeros no necesariamente vendieron activos estadounidenses directamente sino que comenzaron a cubrir de forma más activa su exposición al dólar. La depreciación cobró mayor importancia como consecuencia de las comunicaciones de funcionarios estadounidenses y japoneses a finales que apuntaban a una posible intervención cambiaria para fortalecer el yen frente al dólar”.
Retomando lo estrictamente doméstico, se están percibiendo otros fenómenos inusuales. Por ejemplo: que el dólar MEP se opere por debajo del oficial, a $ 1460 versus $ 1465. Por ello es que se vio a muchas Alyc, los otrora agentes de Bolsa, que salieron a captar órdenes de empresas que canalizaban sus órdenes a traves de bancos en el mercado oficial.
¿Qué puede suceder de ahora en adelante? Quizás la caída de las cotizaciones no sea similar a las observadas en lo que va del 2026. Está claro que las apuestas a la tasa en pesos prometen utilidades importantes ante las expectativas cambiarias del primer semestre. El BCRA puede también seguir su camino como el principal demandante de la plaza. El propio Luis Caputo afirmó que sino fuera por la entidad que preside Santiago Bausili, hoy el tipo de cambio podría estar en $ 1300. Por lo pronto, se está en el círculo virtuoso en lo cambiario.
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