La temporada de balances llega con los índices bursátiles cerca de sus máximos pero gran parte de las acciones operan en modo correctivo.
El mercado estará atento a los balances de las grandes tecnológicas, en medio del boom de inteligencia artificial. Los papeles recomendados por el mercado.
Llegan los balances a Wall Street
La temporada de resultados corporativos del tercer trimestre de 2026 comenzó a tomar ritmo ayer con la presentación de los principales bancos de Wall Street y de compañías de otros sectores, como salud y consumo.
Los balances dejaron señales dispares: Goldman Sachs y Citigroup superaron las expectativas de ganancias, mientras que JPMorgan Chase registró un resultado inferior al previsto por los analistas. UnitedHealth, en tanto, sorprendió positivamente y elevó sus proyecciones anuales.
En particular, Goldman Sachs registró una ganancia neta de u$s 5290 millones, equivalente a u$s 17,01 por acción, frente a los u$s 13,02 esperados.
Los ingresos crecieron un 23% interanual, hasta u$s 18.680 millones.
Por su parte, Citi obtuvo un beneficio de u$s 5200 millones, o u$s 2,85 por acción, con ingresos de u$s 23.800 millones. El resultado superó las estimaciones de ganancias, aunque los ingresos quedaron por debajo de las previsiones. Pese a ello, sus acciones cayeron 5%.
En el caso de JP Morgan, el banco informó una ganancia neta de u$s 15.310 millones, equivalente a u$s 5,57 por acción, frente a los u$s 5,85 previstos por los analistas. Los ingresos aumentaron un 8% interanual, hasta u$s 50.170 millones.
Finalmente, Wells Fargo ganó u$s 5950 millones, o u$s 1,87 por acción. Si bien el beneficio creció un 6% interanual, los ingresos de u$s 21.870 millones quedaron por debajo de las previsiones del mercado y las acciones cayeron 3%.
Hacia las próximas jornadas, la temporada de balances de Wall Street continuará esta semana con una agenda cargada de resultados de empresas financieras, tecnológicas e industriales.
Este miércoles, antes de la apertura de los mercados, presentarán sus cifras ASML, Bank of America, Morgan Stanley, BlackRock, Progressive, State Street y Fastenal, entre otras compañías.
El jueves concentrará algunos de los reportes más relevantes de la semana. Antes de la apertura, los inversores seguirán de cerca los resultados de TSMC, clave para evaluar la demanda global de semiconductores y el impulso de las inversiones vinculadas con la inteligencia artificial.
También informarán Ericsson, Commercial Metals, Charles Schwab, ManpowerGroup, PNC Financial, Marsh McLennan, BNY, Banca Monte dei Paschi? y First Horizon, entre otras firmas.
Después del cierre, presentarán sus balances Alcoa, Interactive Brokers, J.B. Hunt, Wise, WaFd Bank y Simmons First National.
Finalmente, la semana finalizará el viernes con los resultados de M&T Bank, Travelers, Truist Financial, Regions Financial y Citizens Financial Group, todos previstos antes de la apertura de Wall Street.
Los inversores estarán atentos tanto a las ganancias trimestrales como a las proyecciones para los próximos meses, en busca de señales sobre la evolución de la actividad bancaria, la demanda de semiconductores, el consumo y el desempeño de la economía estadounidense.
Dante Ruggieri, socio de AT Inversiones, consideró que de cara a la temporada de balances (earnings season), la dinámica seguirá la tendencia que el mercado mostró a lo largo de todo el año.
“El 65% de las compañías que hoy componen el SPY acumulan un rendimiento inferior al del índice. Creo que seguiremos viendo a los hyperscalers quemar caja en su búsqueda por mantenerse a la vanguardia del avance de la IA. Del otro lado del mostrador, espero muy buenos balances, con ganancias crecientes, en los sectores proveedores de infraestructura para IA y de memorias”, comentó.
Además, anticipó que un punto clave será observar si las compañías de software empiezan a mostrar mejores números.
“De ser así, podríamos inferir que se están adaptando con éxito al nuevo entorno y que la IA, lejos de sustituirlas, se convierte en un complemento de su negocio”, detalló.
El crecimiento interanual de las ganancias de las empresas del S&P 500 proyectado para el tercer trimestre de 2026 muestra una mejora respecto de las estimaciones de fines de junio, aunque con diferencias marcadas entre sectores.
Energía lidera ampliamente las previsiones, seguida por Tecnología y Servicios de Comunicación, mientras que Consumo Discrecional y el sector Financiero exhiben un desempeño mucho más moderado.
Según datos de FactSet, el sector de Energía presenta un crecimiento esperado de las ganancias del 114% interanual, frente al 79,3% estimado al 30 de junio.
Esto representa una revisión al alza de 34,7 puntos porcentuales. Tecnología también muestra una mejora significativa: la proyección pasó del 57% al 65%, mientras que Servicios de Comunicación se mantiene prácticamente estable, en torno al 52%.
En el conjunto del índice, las ganancias del S&P 500 registrarían un incremento del 29,5% interanual, por encima del 26,7% previsto a fines de junio.
En el extremo inferior aparece Consumo Básico, con un crecimiento proyectado cercano al 2,9%, aunque superior al 0,4% estimado a fines de junio.
Mariano Ortiz Villafañe, Chief Economist, Aldazabal y Cía, agregó que el consenso del mercado es relativamente optimista al inicio de la temporada de balances.
“Se espera un crecimiento promedio de las ganancias por acción (EPS) de las compañías del S&P500 de 27% a/a para 2026Q3, la expectativa previa más elevada para un trimestre desde 2021”, sostuvo.
Además, señaló que a nivel de sectores, se espera que energía y tecnología continúen liderando el crecimiento de las ganancias, impulsados por los precios del petróleo en niveles récord y por el desarrollo exponencial del ecosistema de IA, respectivamente.
Finalmente, resaltó que “por fuera de los resultados reportados, los inversores seguirán enfocados en la velocidad de adopción de la IA, los avances en la monetización de la tecnología y las ganancias de productividad asociadas”.
Oportunidades en Cedear
Le temporada de balances llega en un momento en el que los principales índices bursátiles de Estados Unidos mantienen un balance positivo en lo que va del año, aunque con diferencias en su desempeño.
El Nasdaq 100 acumula una suba del 21,04%, por encima del S&P 500, que avanza un 14,09%.
Por su parte, el Dow Jones registra una ganancia del 7,42%.
La evolución refleja un mejor desempeño relativo de las grandes compañías de crecimiento y tecnológicas, con una ventaja de casi siete puntos porcentuales del Nasdaq 100 sobre el S&P 500. El Dow Jones, en cambio, presenta un avance más moderado.
Ruggieri detalló que, para inversores con un horizonte de mediano plazo ve valor en acciones del sector de tecnológica y del sector energético.
En particular, detacó a Broadcom (AVGO).
“Cuenta con dos motores de crecimiento: el segmento de semiconductores (chips a medida o ASICs de IA para hyperscalers, networking, banda ancha y wireless) y el de infraestructura de software (VMware, mainframe y ciberseguridad). Con un EV/EBITDA en torno a 16x y un P/E de 20x, la considero una muy buena alternativa”, dijo.
Además, también incluyó a UBER entre sus favoritas.
“Uber (UBER) es la mayor plataforma global de movilidad y delivery, con tres negocios: Mobility (viajes o ride-hailing), Delivery (reparto de comida y retail a través de Uber Eats) y Freight (logística). Es una gran generadora de flujo de caja libre y, con un P/E de 19x, la considero un activo atractivo para el mediano plazo”, indicó.
Maximiliano Tessio, asesor financiero, advierte que el mercado está relativamente caro, aunque no necesariamente sobrevaluado.
Por ello, Tessio entiende que la presentación de balaces será clave.
“Para justificar los múltiplos actuales, necesita que las ganancias corporativas continúen creciendo. En ese sentido, el consenso proyecta un crecimiento interanual del 29,5% en las utilidades del S&P 500 para el tercer trimestre de 2026. Las expectativas son favorables, pero las valuaciones exigentes dejan poco margen para decepciones”, detalló.
En términos de CEDEARs, Tessio sostuvo que reocmienda mantener posiciones en Microsoft (MSFT) y Google (GOOGL) como núcleo de cartera.
Además, agregó que ve sentido incorporar gradualmente Amazon (AMZN) y META, y diversificar hacia compañías energéticas vinculadas al abastecimiento de centros de datos, como VST y CEG.
“La clave será priorizar empresas capaces de sostener el crecimiento de sus ganancias, evitando pagar múltiplos excesivos”, detalló.
Por último, en cuanto a la selección de papales, Ortiz Villafañe indicó que “para perfiles moderados y conservadores, aparece una buena oportunidad de reducir la exposición al desarrollo de la IA agregando acciones de sectores más tradicionales que vienen rezagados en los últimos meses, como el financiero, salud y materiales, que ofrecen puntos de entrada atractivos luego de la reciente corrección”.
En modo correctivo
Si bien los principales índices se encuentran cerca de sus maixmos, ello no refleja la actualidad del mercado.
Las acciones de algunas de las compañías de mayor capitalización de Wall Street registran retrocesos significativos, con especial presión sobre las empresas tecnológicas, los fabricantes de semiconductores y los negocios vinculados con la inteligencia artificial.
La corrección también alcanza a empresas relevantes de la cadena de semiconductores. Broadcom cae un 27,72%, Micron retrocede un 24,46% y AMD pierde un 8,46%, mientras que Intel registra un descenso del 28,50%.
Fuera del segmento tecnológico, Tesla retrocede un 24,71%, mientras que Walmart pierde un 16,21% y Eli Lilly cae un 9,18%.
En el sector financiero, JPMorgan Chase registra una baja del 9,89% y Bank of America retrocede un 21,67%.
Casos como Walmart, Caterpillar, Home Depot, Netflix, Verizon, AT&T, Pepsi, Costco, McDonalds, J&H, General Electric, Boeing, Ford, Nike, United Airlines, Delta, entre otros, muestran perdidas de entre 10% y 50% desde sus máximos previos de 52 semanas.
En cambio, las big tech están esquivando el escenario de fuertes bajas. Entre las grandes compañías, Alphabet acumula una caída del 12,22%, mientras que Amazon retrocede un 9,10%.
El caso de Nvidia, uno de los principales referentes del negocio de inteligencia artificial, pierde un 6,21%. En tanto, Meta registra una baja del 2,78%, Microsoft retrocede un 1,34% y Apple cae un 1,24%.
Milo Farro, analista de RAVA, explicó que a pesar de mantenerse cerca de niveles récord, el S&P 500 atraviesa una dinámica particular y en la que casi del 55% de las compañías que integran el índice cotizan menos un 20% por debajo de sus máximos históricos.
Para Farro, el mercado se encuentra procesando dos fuerzas contrapuestas. Por un lado, la solidez de las ganancias corporativas y el optimismo en torno al desarrollo de la inteligencia artificial; por otro, el fuerte incremento de los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense.
En este contexto, Farro entiende que la suba de tasas está poniendo a prueba sectores que conservan igualmente buenos fundamentos.
Entre ellos, Farro destaca el sector de servicios y el de materiales.
“El sector de servicios públicos (XLU) mantiene fundamentos atractivos de largo plazo debido a su potencial rol en el abastecimiento energético asociado al crecimiento de la IA, aunque enfrenta importantes presiones en el corto plazo. Se trata de una industria intensiva en capital, por lo que el aumento de las tasas incrementa sus costos de financiamiento”, indicó.
En línea con ello, Farro también destaca el sector de materiales, particularmente expuesto al comportamiento de los metales, que suelen verse afectados por escenarios de tasas reales elevadas.
En lo que respecta al sector tecnológico, Farro entiende que si bien algunas empresas registran un retorno sumamente positivo en lo que va del año, las valuaciones promedio en el sector tecnológico no lucen exigentes.
Esto se produce porque los precios de las acciones de las grandes compañías están creciendo a un ritmo más lento que sus ganancias corporativas.
“En este caso, una aceleración del aumento de las tasas es uno de los factores que puede inyectar algo de presión en las empresas que están más endeudadas”, comentó.
Bajo este escenario, Farro recomienda cautela en el posicionamiento en acciones.
“Una parte importante de las acciones ya atraviesa correcciones significativas y la continuidad de la tendencia alcista dependerá cada vez más de las empresas “ganadoras”, sostuvo.
Parte de la explicación de por qué el índice S&P500 cotiza en máximos y gran parte de las acciones se encuentra cayendo se debe a la elevada concentración dentro del mismo.
El S&P 500 enfrenta un nivel de concentración que se acerca a máximos históricos.
Las 10 compañías más grandes del índice representan actualmente cerca del 40% de toda su capitalización bursátil, mientras que concentran alrededor del 38% de las ganancias esperadas para los próximos 12 meses.
El fenómeno se aceleró con fuerza en los últimos años, impulsado por el extraordinario peso adquirido por las grandes tecnológicas y las compañías vinculadas al boom de la inteligencia artificial.
La concentración ya supera los niveles observados durante buena parte de las últimas cuatro décadas y se aproxima a los máximos registrados durante la burbuja tecnológica de comienzos de siglo.
Mauricio Villacorta, estratega de inversión de IOL, alerta de que existen riesgos en la operatoria de Wall Street.
“No se puede decir que no haya riesgos en el mercado americano. En particular identificamos riesgos tales como la concentración en pocas tecnológicas, las valuaciones exigentes y el endeudamiento para invertir en bolsa están en niveles altos, y eso sí amerita seguimiento. Pero no lo llamaríamos complacencia, sino una calma con motivos concretos y con sus propios puntos de atención”, comentó.