Todo verde. El mercado reaccionó positivamente tras conocerse ayer la suba de calificación de la agencia Fitch a la Argentina. El S&P Merval subió 4,2% hasta los u$s 1941 en la plaza local y los ADR trepan hasta 10% en Wall Street. Los bonos, en tanto, acompañan con ganancias de 2,79%, liderados por el GD41.

El paso a B- desde CCC+ generó una oleada de optimismo entre los inversores, que esperan que esa decisión se extienda a otras calificadoras. Los papeles de empresas argentinas tuvieron un salto desde el comienzo de la rueda, con los bancos como los principales ganadores. El Banco Macro sube 10,6%, seguido por Ternium (9,8%), BBVA (8,2%) y Supervielle (7,4%).

Como contracara, las únicas acciones que caen son las petroleras, afectadas por versiones sobre una negociación entre Estados Unidos / Israel e Irán y una desescalada del conflicto. Vista retrocede 4,8%, mientras que YPF baja 1,6 por ciento.

En la plaza local, el panel general es encabezado también por Macro, que avanza 10,3 por ciento.

Los bonos soberanos también registran abultadas subas. En el exterior trepan 2,79%, mientras que en la plaza local ganan hasta 2,3 por ciento.

El riesgo país, por su parte, cayó cuarenta unidades hasta los 514 puntos básicos, tras cerrar ayer en 554.

Tomás Ambrosetti, director de Guardian Capital, señaló que el rally tiene dos motores: la recalificación de la Argentina y el factor geopolítico. “La mejora de Fitch es una señal real, no solo ruido. Es probable que otras agencias sigan el mismo camino, dado que Moody’s tiene calificación Caa1 y S&P CCC+, lo que podría generar una compresión adicional de spreads. Pero hay condicionantes concretos como el cepo, la sostenibilidad del programa en año electoral y la clasificación dentro de índices globales, que se define en junio”, confió a El Cronista.

“Las expectativas de un posible acuerdo entre Estados Unidos e Irán mejoraron el humor de los mercados globales, lo que se traduce en mayor apetito por activos de riesgo”, agregó.

Por su parte, Juan Martín Yanzón, socio de Cono Sur Investments, atribuyó las subas, en gran parte, a la decisión de Fitch. “Es un 60% o 65% por Fitch. Claramente sirve, siempre calificaciones favorables son buenas, pero no deja de ser una calificación de crédito”, aseguró.

“Con otras dos agencias calificadoras que visitarán Buenos Aires en las próximas semanas, el mercado probablemente comience a descontar la posibilidad de nuevas mejoras de rating. De confirmarse, esto representaría una señal positiva clara para los bonos soberanos, que recientemente tuvieron un desempeño inferior pese a la mejora del panorama macroeconómico”, pronosticó Federico Filippini, Head of Research de Adcap Grupo Financiero.

De cara a las próximas ruedas, en Guardian Capital son moderadamente optimistas: “Nuestra lectura es que la tendencia tiene fundamento para continuar, pero dependerá más de la política que de los fundamentos financieros en los próximos meses”.

“Somos todavía un mercado stand alone. Lo cierto es que falta todavía un tramo muy importante”, matizó Yanzón.