Jamie Dimon designó a Doug Petno y Troy Rohrbaugh como copresidentes de JPMorgan Chase, elevando a dos posibles candidatos a sucederlo como CEO del mayor banco de EE.UU.

Como parte de los cambios anunciados el jueves, Petno, de 61 años, pasará a ser el único responsable del banco comercial y de inversión de JPMorgan, que antes dirigía junto a Rohrbaugh. Rohrbaugh, de 56 años, asumirá como jefe de la división de consumo Chase de JPMorgan.

La unidad comercial estaba antes a cargo de Marianne Lake, la única candidata mujer en la sucesión, que ahora se retira del banco.

La salida de Lake refleja cómo el directorio de JPMorgan, que preside Dimon, está reduciendo la carrera por conducir el banco a dos ejecutivos. Rohrbaugh y Petno dirigirán ahora las dos divisiones que el año pasado fueron responsables del 80% de los u$s 57.000 millones de ganancias de JPMorgan.

Las movidas son el último giro en una de las disputas sucesorias más resonantes y de evolución más lenta de Wall Street, sobre quién reemplazará a Dimon, de 70 años, que conduce JPMorgan desde 2006 y es uno de los ejecutivos más poderosos del sector bancario.

En una nota a los empleados el jueves, Dimon escribió que estos cambios “marcan un paso importante en el cuidadoso proceso de nuestro directorio en torno a la planificación de la sucesión y el desarrollo de nuestros principales líderes”.

A lo largo de los años, una cantidad de posibles candidatos a suceder algún día a Dimon llegaron y se fueron, desde Bill Winters hasta Michael Cavanagh y Matthew Zames.

A Petno y Rohrbaugh también se les otorgaron bonificaciones de retención por única vez por u$s 30 millones. Mary Erdoes, que dirige la unidad de gestión de activos y patrimonios del banco, recibió un bono de u$s 20 millones, al igual que la directora de operaciones Jennifer Piepszak, que antes competía por suceder a Dimon pero se bajó públicamente de la carrera.

Petno, exbanquero de inversión especializado en recursos naturales, tiene un asiento en el principal comité de gestión de Dimon desde 2012. Durante años dirigió el banco comercial de JPMorgan, que ofrecía servicios bancarios a empresas chicas y medianas y solía quedar a la sombra de su descomunal banco de inversión.

Jamie Dimon designó a Doug Petno (izquierda) y Troy Rohrbaugh (derecha) como copresidentes de JPMorgan ChaseJPMorganChase

En 2025 fue ascendido para codirigir la división fusionada de banca comercial y de inversión, una movida que lo catapultó en la lista corta de la sucesión.

Rohrbaugh es un integrante más reciente del equipo de máxima conducción de Dimon, ya que se sumó al comité de gestión en 2020.

Extrader de Goldman Sachs que se hizo un nombre en los derivados de divisas, ingresó a JPMorgan en 2005 y fue uno de los gestores de riesgo clave del banco para su negocio de mercados. Rohrbaugh pasará ahora por primera vez al negocio minorista de JPMorgan.

Dimon no detalló ningún plan para dejar el cargo en el corto plazo. Se volvió un chiste recurrente en Wall Street que él diga una y otra vez que el plazo para su partida está a cinco años de distancia.

En febrero dijo que “estoy acá por unos años como CEO y quizás algunos más como presidente ejecutivo y presidente del directorio, según lo que el directorio quiera que haga, lo que tenga sentido para la compañía”.

Las acciones de JPMorgan subían alrededor de 0,7% en las operaciones previas a la apertura del mercado.