El mundo pos pandemia será ideal para el negocio de WeWork

Las empresas, desde Goldman Sachs hasta HSBC, están divididas en cuanto al rol de las oficinas, pero coinciden en que el trabajo flexible ofrece una solución común

Se caliente el ambiente en las oficinas. Algunos gerentes presionan al personal para que regrese a las sedes físicas; otros se comprometen con el trabajo remoto para siempre; los directores de finanzas delirantes están recortando gastos vinculados a inmuebles en montos que eran impensables antes de la pandemia.

Por un lado, está el director ejecutivo de Goldman Sachs, David Solomon, que lamentó la semana pasada que el personal de la oficina haya disminuido comparado con el modesto pico en otoño (boreal) de 25% de los niveles preCovid en Nueva York y Londres, el 35% en Europa continental y más de 50% en Asia.

Solomon está convencido de que la "cultura innovadora de aprendizaje colaborativo" de Goldman no puede prosperar si los empleados trabajan desde su  casa. "Esto no es ideal para nosotros", dijo en una conferencia. "Y no es una nueva normalidad. Es una aberración que vamos a corregir lo más rápido posible".

Igual de firme, pero en sentido contrario, se muestra Coinbase, que ha optado por convertirse en una "empresa descentralizada".

Desde que abandonó su sede de San Francisco, la compañía de criptomonedas observó que el 29% del personal con sede en la ciudad se fue a lugares más baratos o agradables.

A diferencia de Solomon, el CEO de Coinbase, Brian Armstrong, reconoce que una oficina no es en absoluto necesaria para que la cultura corporativa sea vibrante."En general, hemos visto un alto grado de participación, pertenencia, aprendizaje y creatividad en un entorno mayormente remoto", escribió en un blog.

Incluso, las compañías mucho más conservadoras que Coinbase perciben una oportunidad. HSBC dijo que planea reducir la huella de su oficina en un gigantesco 40% con el transcurso del tiempo.

¿Qué significa esto para los proveedores de espacio de oficina flexible? Si todo el mundo trabaja en casa o vuelve a su rutina de 2019, es una mala noticia. Pero, en cualquier tipo de término medio, habrá una necesidad de espacios que se ubican entre las oficinas centrales y el home-office.

El modelo tiene algo que ofrecer a todos: ya sea que siga la filosofía de Goldman, Coinbase o HSBC.

Mark Dixon, director ejecutivo de la empresa de espacios de oficinas flexibles IWG, dice que recién tuvieron una semana récord, firmaron grandes clientes nuevos, incluidos Cisco y Staples. Al mismo tiempo, los clientes existentes han comenzado a regresar a los sitios de IWG. "Ha habido un cambio marcado esta última semana", dijo.

Eso no significa volver a la normalidad. "Mi predicción sería que en cinco años, o sin duda en 10 años, tendrías que explicarles a tus hijos lo que es viajar al trabajo", apuntó. "Viajar hasta la oficina es totalmente estúpido, es algo que la gente se vio obligada a hacer", agregó.

Señala que las torres de oficinas contienen miles de personas, la mayoría de las cuales "realmente no trabajan juntas" y las que sí "se comunican con Teams o Zoom en la oficina".

La gente todavía querrá reunirse, pero, según Dixon, es posible que esa no sea su oficina en Canary Wharf o el centro de Manhattan, sino un lugar local que sea más conveniente para los participantes. "Elegirás un lugar apropiado mediante una aplicación similar a Uber", se adventuró a decir.

 Por supuesto, existe otra empresa conocida en este sector, que comparte un accionista principal con Uber. WeWork, que se derrumbó en 2019 después de que los inversores se opusieran a su modelo de negocio, está en conversaciones para volver a cotizar en bolsa , esta vez a través de una operación por u$s 10.000 millones con una SPAC (compañía de adquisición de propósito especial).

WeWork tiene problemas que IWG no tiene, una resaca de su expansión vertiginosa: todavía está perdiendo dinero y está agobiado por los muchos espacios deslumbrantes que tiene en el centro de la ciudad, los cuales es poco probable que estén completamente ocupados en el futuro previsible.

El desafío de su modelo, alquileres de corto plazo para clientes y arrendamientos a largo plazo para sí mismo, persiste. Pero tiene reconocimiento de nombre, patrocinadores con mucho dinero y una capacidad probada para quemar miles de millones de dólares y sobrevivir.

Dada la liquidez infinita para reposicionar su cartera, podría ser un negocio real en el mundo del mañana. Todo lo que hizo falta fue una pandemia global devastadora y una burbuja históricamente estúpida.

Tags relacionados
Noticias del día

Compartí tus comentarios