Tesla perdió en 2025 la corona como mayor fabricante mundial de autos eléctricos frente a la china BYD, tras sufrir su segundo año consecutivo de caída en las ventas de vehículos.
El grupo de Elon Musk entregó el año pasado 1,64 millones de vehículos totalmente eléctricos, un descenso del 9% frente a los 1,79 millones enviados en 2024, informó la compañía el viernes, en medio de una competencia feroz y la cancelación de los créditos fiscales en Estados Unidos para la compra de vehículos eléctricos.
BYD señaló esta semana que vendió 2,26 millones de vehículos eléctricos puros en 2025, un aumento del 28% interanual, impulsado por su expansión en Europa y otros mercados internacionales.
El grupo chino ya había superado a Tesla en ventas trimestrales, pero ahora también la ha desplazado en el total anual de entregas de modelos totalmente eléctricos.
“BYD ha consolidado su lugar a nivel global”, afirmó Tu Le, fundador de la consultora Sino Auto Insights, y agregó que la innovación china en el mercado masivo de vehículos eléctricos está dificultando la competencia para Tesla y otros fabricantes.
“BYD, junto con el resto del ecosistema chino de vehículos eléctricos, ha elevado tanto la vara que resulta muy difícil diseñar un vehículo capaz de quitarles una porción significativa del mercado”, añadió.
Si bien Tesla aumentó sus ventas todos los años entre 2011 y 2023, las cifras difundidas el viernes representan su segunda caída anual consecutiva.
La compañía enfrenta una fuerte presión tras el fin de los créditos fiscales en Estados Unidos, el rechazo de parte de los consumidores por la actividad política de Musk y la ruptura pública entre el hombre más rico del mundo y el presidente estadounidense Donald Trump.
Tesla informó que entregó 418.227 vehículos en el último trimestre de 2025, un 16% menos que en el mismo período del año anterior y por debajo de las expectativas del mercado, que apuntaban a 423.000 unidades.
Mientras el negocio automotor tradicional de la empresa se ha debilitado, Musk impulsó un giro estratégico hacia la conducción autónoma, la inteligencia artificial y la robótica.
“Tesla ni siquiera parece querer competir en vehículos eléctricos puros”, sostuvo Le. “Si realmente quisiera hacerlo, estaría a punto de lanzar nuevos modelos”.
La empresa dio esta semana un paso poco habitual al publicar previsiones de analistas sobre las entregas anuales antes del anuncio oficial, lo que pareció un intento de gestionar las expectativas del mercado.
Tesla intentó reactivar las ventas con una versión renovada del Model Y y con una variante más barata y simplificada. Sin embargo, la recuperación fue menor a la esperada frente al ingreso de vehículos eléctricos más accesibles de competidores chinos y occidentales.
“Europa sigue siendo un viento en contra constante para Tesla, ya que la empresa continúa teniendo dificultades para obtener la aprobación regulatoria de su tecnología de conducción autónoma total”, señaló el analista de Wedbush Dan Ives en una nota.
Ives estimó que esa tecnología recibiría la autorización regulatoria en Europa durante la primera mitad de 2026.
Mientras Tesla lucha por recuperar sus ventas en Europa, BYD incrementó rápidamente su participación de mercado en el continente con nuevos vehículos eléctricos más económicos.
El grupo chino también comenzará a producir localmente en una nueva planta en Hungría, en un contexto de presión en su mercado interno debido a la ofensiva de Beijing contra la competencia agresiva de precios.
Las entregas globales de Tesla alcanzaron niveles récord en el tercer trimestre, cuando los consumidores estadounidenses se adelantaron a comprar autos eléctricos antes del vencimiento de los créditos fiscales a fines de septiembre.
Sin embargo, ejecutivos del sector automotor anticiparon una fuerte caída en las ventas de vehículos eléctricos en Estados Unidos a medida que los fabricantes amplían su oferta de híbridos y modelos a combustión, en respuesta a los cambios de política impulsados por Trump.
Los analistas esperan que Tesla entregue este año 1,75 millones de vehículos -por debajo de los niveles de 2024- según previsiones publicadas por la propia compañía.
Las acciones del grupo habían alcanzado un máximo histórico de cierre de u$s 489,88 a mediados de diciembre, impulsadas por las expectativas de los inversores sobre su negocio de robotaxis autónomos.
Los papeles cerraron 2025 apenas por debajo de u$s 450 y caían un 1,6% hacia el mediodía del viernes en Nueva York, lo que le otorga a Tesla una capitalización bursátil cercana a u$s 1,4 billones.
