

Cada rincón de España guarda una identidad propia marcada por su paisaje, su patrimonio y su historia. Desde la Costa del Sol hasta los Pirineos, el país combina mar, montaña y arquitectura medieval en un mapa que convierte al turismo rural en España en una de las opciones más buscadas para escapadas culturales y de fin de semana.
En ese recorrido aparece Sajazarra, un pequeño municipio de La Rioja con menos de 150 habitantes, según los últimos datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística. Integrado en el circuito de los pueblos más bonitos de España, mantiene intacta su muralla, su castillo y su trazado urbano medieval, lo que lo posiciona como uno de los destinos más valorados del turismo rural en La Rioja.

En dónde se encuentra Sajazarra
Sajazarra se encuentra en la comarca de Haro, en el extremo occidental de La Rioja, muy cerca del límite con el País Vasco. Está situada a poco más de 50 kilómetros de Vitoria-Gasteiz, a unos 80 kilómetros de Burgos y a aproximadamente 100 kilómetros de Bilbao, lo que facilita el acceso desde distintos puntos del norte peninsular. Su entorno está marcado por viñedos y suaves colinas, una imagen habitual en la Rioja Alta.
El municipio conserva una estructura urbana compacta, rodeada en gran parte por murallas medievales. Esa configuración, sumada a su reducido tamaño, permite recorrerlo a pie en pocas horas, con paradas en sus principales edificios históricos.
Qué ver y qué hacer en Sajazarra
El Ayuntamiento de Sajazarra ocupa hoy la Plaza Mayor, aunque su emplazamiento original se situaba junto a la Puerta del Arco, una de las antiguas entradas de la muralla. El traslado se produjo en el siglo XIX, dentro de un proceso de reorganización del espacio urbano que buscaba concentrar la actividad institucional en el centro del pueblo.
En la misma plaza se levanta la Casa de los Ruiz de Loizaga, un palacete barroco del siglo XVIII que conserva en su fachada el escudo heráldico familiar y un reloj de sol. Este tipo de arquitectura civil es característica de la nobleza local riojana y aporta al conjunto urbano una homogeneidad estética que refuerza su atractivo patrimonial.
Entre los detalles más singulares destaca un elemento ornamental metálico visible en uno de los edificios históricos del municipio. Desde una ventana sobresale una cola de hierro que conduce, en la fachada lateral, a la figura completa de un dragón. Esta pieza decorativa se ha convertido en uno de los símbolos curiosos de la localidad y en un punto habitual para quienes recorren el casco antiguo.
El Castillo de Sajazarra y su historia medieval
El Castillo de Sajazarra, construido en el siglo XV, es el principal emblema del municipio y uno de los ejemplos más representativos de la arquitectura militar en La Rioja. Su estructura responde al modelo defensivo bajomedieval, con un recinto exterior rectangular flanqueado por torres circulares y una torre del homenaje central reforzada con torreones octogonales, matacanes y almenas.
En 1956 sufrió el derrumbe parcial de una de sus torres, lo que obligó a una restauración que se completó en la década de 1970. Actualmente el edificio alberga una bodega privada, por lo que no está abierto al público en su interior, aunque puede contemplarse desde el exterior y desde distintos puntos del casco urbano.

La fortaleza fue levantada por la familia Velasco, que consolidó su señorío sobre la villa en un periodo marcado por las tensiones fronterizas entre el Reino de Castilla y el Reino de Navarra. Su ubicación estratégica convirtió al enclave en pieza relevante dentro de la red defensiva del norte peninsular.
Hoy, el conjunto formado por muralla, castillo y arquitectura civil convierte a Sajazarra en una de las escapadas más completas dentro del turismo rural en La Rioja, especialmente para quienes buscan patrimonio medieval, tranquilidad y un entorno vinícola con siglos de tradición.














