

La vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz, ha restado importancia al plantón de los ministros de Sumar en el último Consejo de Ministros extraordinario y ha defendido que el episodio no supuso una crisis dentro del Ejecutivo. La dirigente enmarcó lo ocurrido dentro de las tensiones habituales de un Gobierno de coalición.
El gesto de los representantes de la coalición de izquierda, que se ausentaron en plena negociación para presionar por medidas de vivienda, volvió a evidenciar las diferencias con el PSOE. Aun así, Díaz insistió en rebajar el conflicto y puso el foco en el resultado final, con la incorporación de parte de sus propuestas al paquete aprobado.

Yolanda Díaz minimiza el conflicto en el Gobierno y defiende la actuación de Sumar
La propia Yolanda Díaz fue contundente al referirse a lo sucedido. “No fue tan grave, ni mucho menos”, aseguró en una entrevista tras la reunión del Consejo de Ministros.
La vicepresidenta explicó que existe una “discrepancia manifiesta” entre Sumar y el PSOE en cuestiones clave, especialmente en materia de vivienda. Sin embargo, insistió en que este tipo de tensiones no son nuevas dentro del Ejecutivo.
De hecho, Díaz recordó que ha vivido situaciones mucho más críticas en el pasado, incluso momentos en los que el Gobierno “casi cae desplomado”. En comparación, el episodio reciente queda, según su visión, lejos de suponer una ruptura real.
Sumar reivindica su presión para incluir medidas y llama a seguir “dando la batalla”
Más allá del conflicto, desde Sumar han puesto el foco en el resultado. Díaz felicitó públicamente a sus ministros y destacó que la presión ejercida fue clave para incorporar medidas de vivienda al decreto.
“La batalla fue gruesa”, afirmó, al tiempo que defendió que los avances sociales requieren confrontación política dentro del Gobierno. En esa línea, sostuvo que “los derechos se ganan peleando” y animó a su espacio a mantener esa estrategia.
El mensaje se repite en el resto de dirigentes. Desde el entorno de Sumar consideran que su papel dentro del Ejecutivo es precisamente forzar acuerdos que el PSOE, por sí solo, no impulsaría. En palabras de la propia Díaz, muchas de las medidas aprobadas han sido posibles porque su formación las ha defendido activamente.
El Gobierno afronta nuevas tensiones mientras busca consolidar su mayoría en el Congreso
El episodio también ha puesto en evidencia las dificultades para mantener el equilibrio dentro del Gobierno de coalición. Las diferencias no solo se trasladan al Consejo de Ministros, sino también al Congreso, donde será necesario validar las medidas adoptadas.
Desde Sumar se insiste en que ahora el foco debe estar en consolidar apoyos parlamentarios. El objetivo es que los decretos aprobados salgan adelante, en un contexto político marcado por la fragmentación.

El ministro Pablo Bustinduy ya enmarcó el plantón dentro de la “normalidad” de un Ejecutivo con dos fuerzas políticas distintas y defendió que este tipo de negociaciones son parte del proceso para alcanzar acuerdos. A su juicio, el reto no está en evitar las discrepancias, sino en convertirlas en resultados concretos.














