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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha abierto este viernes la puerta a una reforma legal tras el “ataque a la integridad territorial de España” que, a su juicio, ha supuesto la entrada masiva en Ceuta de personas procedentes de Marruecos.

Lo hizo en una declaración durante su visita a la ciudad autónoma, acompañado por el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska.

“Ceuta es una ciudad española”, enfatizó el jefe del Ejecutivo, que calificó lo sucedido, especialmente el jueves, de “un ataque, una violación de la integridad territorial de España”.

Aseguró que el Gobierno utilizará todos los recursos del Estado para garantizar la seguridad de los ceutíes y la convivencia en la ciudad. La crisis ha dejado al menos 57 muertos, según las cifras facilitadas a lo largo de la jornada.

Las medidas anunciadas por Pedro Sánchez en Ceuta
Las medidas anunciadas por Pedro Sánchez en CeutaReduan Dris

Las medidas anunciadas por Pedro Sánchez en Ceuta

Para Sánchez, el origen de la situación es una lectura interesada, por parte de las mafias que trafican con seres humanos, de la sentencia del Tribunal Supremo que impide las devoluciones en caliente de quienes llegan a nado, al no existir una frontera física como sí ocurre en una terrestre.

Por ello, el Gobierno analizará si hay que modificar la ley de Extranjería para garantizar las repatriaciones en frontera de la manera más eficiente posible.

Entre las medidas inmediatas, el presidente ha pedido a Salvamento Marítimo que, junto a la Armada y la Guardia Civil, despliegue boyas en el mar que permitan visualizar la frontera entre España y Marruecos, de modo que se cumpla la sentencia del Supremo y a la vez se facilite la repatriación de quienes llegan a nado. Además, la Comisión de Asilo se ha reunido de urgencia para agilizar los expedientes de expulsión.

La colaboración de Marruecos y el retorno voluntario
La colaboración de Marruecos y el retorno voluntarioFuente: EFEReduan Dris

La colaboración de Marruecos y el retorno voluntario

Sánchez destacó en todo momento la colaboración de Marruecos, a cuyas autoridades agradeció su voluntad de materializar cuanto antes las repatriaciones, y subrayó el diálogo “fluido y muy razonable” mantenido en esta ocasión, a diferencia de la crisis de 2021. No obstante, trasladó a su “aliado” marroquí la necesidad de agilizar los trámites y dar una respuesta más contundente.

También se ha pedido a la policía local y a las autoridades de la ciudad que informen a los migrantes que siguen en Ceuta de que se ha abierto la frontera para que puedan regresar voluntariamente a Marruecos “cuanto antes”. Según el Ministerio del Interior, de las aproximadamente 50.000 personas que cruzaron, más de 37.500 ya han retornado.

La situación de los menores y el balance migratorio

Sobre los menores que han llegado a Ceuta, el presidente señaló que existe un marco legal “seguro y certero” para gestionar esa realidad, y recordó que en la crisis de 2021 muchos padres de menores marroquíes pidieron su regreso, un elemento que considera necesario incorporar en la interlocución con Rabat.

Sánchez recalcó que este año se ha producido una reducción del 36 % en los flujos migratorios irregulares hacia España, y que lo de Ceuta es una situación “inédita”, un repunte que rompe esa dinámica. Lamentó la pérdida de vidas humanas y avanzó que el Gobierno estudiará ayudas para los pequeños comercios de Ceuta que están cerrando a consecuencia de la crisis. Marlaska permanecerá varios días en la ciudad para seguir el proceso sobre el terreno.

La reacción de la oposición: Feijóo habla de “crisis de soberanía”

El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, coincidió con Sánchez en que se ha producido una violación de la integridad territorial, pero considera que el presidente “no está a la altura”. “Un territorio español está siendo ocupado”, afirmó, y calificó la situación no solo de problema migratorio, sino de “crisis de soberanía”.

Feijóo reclamó que se convoque un pleno del Congreso para tramitar en lectura única la reforma de la ley de Extranjería, al sostener que “una frontera no se asegura improvisando boyas en el mar para encajar una sentencia”. Pidió además declarar Ceuta “situación de interés para la Seguridad Nacional”, aceptar el despliegue de Frontex y habilitar el dispositivo para que quienes entraron irregularmente “tengan que volver”.

La presión de Estados Unidos y de los países europeos

El Gobierno de Estados Unidos acusó a España de “facilitar la inmigración ilegal masiva a Europa”. El Departamento de Estado, que evitó cualquier referencia a Marruecos, calificó lo ocurrido de resultado de “esfuerzos deliberados del Gobierno español” y aseguró estar “al lado del pueblo español”. El presidente Donald Trump habló directamente de “invasión” y sostuvo que España “no sabe” cómo responder.

Desde Europa, el primer ministro sueco, Ulf Kristersson, apremió a España a “recuperar el control” y cumplir sus compromisos dentro de Schengen, advirtiendo de que su país no repetirá los “errores” de 2015. El ultraderechista Demócratas de Suecia fue más lejos: su líder, Jimmie Åkesson, habló de “invasión” y pidió que, si España no cierra su frontera, sea “expulsada de Schengen”. Esa formación había respaldado antes una propuesta italiana para suspender la aplicación del Tratado con España.

Con información de: EFE