El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, afirmó este sábado que es consciente de que aún quedan aspectos por corregir en la lucha contra la corrupción. En este sentido, hizo un llamamiento a la militancia socialista para “limpiar lo que haya que limpiar” y continuar gobernando más allá de 2027.
Sánchez realizó estas declaraciones durante la reunión del Comité Federal del PSOE, que comenzó con un minuto de silencio en homenaje a las víctimas de los terremotos ocurridos en Venezuela. Asimismo, el presidente del Gobierno trasladó su apoyo a los españoles afectados y reiteró su compromiso con las labores de reconstrucción del país.
Sánchez hizo un balance de su gestión y ya mira el futuro
Durante su intervención, el líder socialista destacó que España ha atravesado uno de los periodos más favorables de su historia democrática reciente desde su llegada al Gobierno.
A su juicio, los avances logrados en los últimos ocho años han sido significativos y permiten proyectar un país aún mejor para 2031 bajo una administración progresista.
No obstante, reconoció que persisten desafíos importantes, entre ellos el acceso a la vivienda. Sin embargo, rechazó por “irreal” el discurso “apocalíptico” que, según sostuvo, promueven el Partido Popular y Vox sobre la situación del país.
Continuidad del gobierno progresista y habló de los hechos de corrupción que agobian al PSOE
Sánchez expresó su convencimiento de que España mejorará también en 2027 y continuará haciéndolo en 2031 “con cuatro años más de gobierno progresista”. En ese camino, aseguró que su formación trabajará para “limpiar lo que haya que limpiar” y reforzar la confianza de la ciudadanía en las instituciones.
El presidente del Ejecutivo advirtió además que el PSOE seguirá defendiendo “la verdad donde traten de sepultarla a base de mentiras”. También reafirmó su intención de continuar gobernando en favor de quienes más lo necesitan frente a determinadas élites y frente a “los Netanyahus del mundo”, a quienes acusó de atacar a gobiernos como el suyo por resultarles “incómodos”.
Sánchez se mostró “orgulloso” de los resultados obtenidos hasta ahora y aseguró afrontar el futuro con plena confianza en los valores y las siglas del PSOE, convencido de que representan la mejor herramienta para proteger a los sectores más vulnerables de la sociedad.
A su vez, el jefe del Ejecutivo reconoció el malestar que la corrupción genera entre los ciudadanos y comprendió que muchos puedan sentirse tentados a pensar que todos los partidos actúan de la misma manera o que los principios han perdido relevancia. Sin embargo, insistió en que “no es cierto” y defendió la existencia de diferencias sustanciales entre los distintos proyectos políticos.
El mensaje hacia la derecha
Finalmente, pidió el respaldo de la militancia socialista frente al crecimiento de la derecha y la ultraderecha. “Debemos ser conscientes de lo que está en juego”, subrayó, antes de recordar que el PSOE “jamás ha tirado la toalla” y que tiene la “obligación de acertar”.
Para concluir, reivindicó la misión transformadora de su partido y afirmó: “Nuestra vocación no es soñar solo una España mejor, sino hacerla posible desde el Gobierno con el Boletín Oficial del Estado en una mano y con el proyecto de país en la otra. Así que adelante, compañeros, una y mil veces”.