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La investidura de María Guardiola como presidenta de la Junta de Extremadura ha sufrido un primer revés parlamentario. La candidata del Partido Popular (PP) no consiguió los apoyos necesarios en la primera votación celebrada en la Asamblea regional, lo que deja el proceso abierto a una nueva votación en las próximas horas.

El resultado ha abierto una fuerte tensión política entre el PP y Vox, cuyos votos resultan decisivos para formar gobierno. Tras el fracaso de la primera votación, el PP ha advertido que si el próximo intento vuelve a fracasar la responsabilidad recaerá directamente en la formación de Santiago Abascal.

El portavoz de Vox en la Asamblea de Extremadura, Óscar Fernández Calle, confirmó el voto en contra de su grupo en la primera votación de investidura.

María Guardiola no logra la mayoría absoluta en la primera votación

La presidenta extremeña en funciones, María Guardiola, no logró ser investida tras el rechazo de todos los grupos de la oposición en la Asamblea de Extremadura. Tanto PSOE, Vox como Unidas votaron en contra de la candidatura presentada por los populares, que necesitaba mayoría absoluta para salir adelante en esta primera votación.

El voto de Vox era determinante para desbloquear la investidura, ya que el PP no cuenta con los escaños suficientes para gobernar en solitario. La negativa de esta formación impidió que Guardiola pudiera continuar al frente del Ejecutivo regional en esta primera ronda parlamentaria.

Tras el pleno, la propia candidata del PP señaló que las negociaciones continúan abiertas. Según explicó, el acuerdo con Vox está “más cerca que nunca”, aunque insistió en que cualquier pacto debe incluir un proyecto presupuestario para el presente ejercicio.

Vox mantiene el rechazo pero deja abierta la negociación

Desde el grupo parlamentario de Vox confirmaron que su voto en contra responde a la falta de un acuerdo político con el PP. El portavoz de la formación, Óscar Fernández Calle, fue claro durante su intervención en el pleno de investidura.

“Será un sí o un no, porque aquí no hay medias tintas. Si hay acuerdo, será un sí, y si no lo hay, será un no, y ahora mismo, como usted sabe, no hay ningún acuerdo”, afirmó durante el debate parlamentario.

Pese al rechazo en esta primera votación, Vox aseguró que sigue dispuesto a negociar con el PP durante las próximas horas. El portavoz del partido señaló que las propuestas de su formación están sobre la mesa desde hace meses y que el objetivo es analizar “medida a medida, punto por punto” las políticas que debería impulsar el futuro gobierno regional.

Entre las condiciones planteadas por Vox figuran la defensa de la continuidad de la central nuclear de Almaraz, medidas de protección al sector primario frente al Pacto Verde Europeo y una rebaja fiscal de mayor alcance.

Abascal presiona al PP y exige cambios en política migratoria y ambiental

El líder de Vox, Santiago Abascal, también se pronunció sobre la investidura fallida y elevó el tono de las exigencias hacia el Partido Popular. Tras conocerse el resultado de la votación en la Asamblea extremeña, afirmó que un acuerdo dependerá de que el PP modifique algunas de sus políticas.

“Si el PP quiere seguir con las mismas políticas migratorias y verdes de antes, puede pactar con el PSOE”, señaló Abascal ante los periodistas al ser preguntado por la situación política en Extremadura.

El dirigente de Vox consideró que el discurso de María Guardiola fue “interesante”, aunque todavía “insuficiente para poder llegar a un acuerdo”. Según explicó, las negociaciones podrían avanzar si se concretan medidas con presupuesto que supongan un cambio en materia fiscal, migratoria y medioambiental.

Abascal también subrayó que su partido mantiene la disposición a negociar “contrarreloj, medida a medida”, aunque reconoció que será difícil cerrar en pocos días cuestiones que llevan meses sin resolverse. En cualquier caso, insistió en que Vox mantiene “la mano tendida” para alcanzar un acuerdo político.

El PP responsabiliza a Vox si la investidura vuelve a fracasar

Tras el resultado de la votación, el PP elevó la presión política sobre Vox. Desde la dirección nacional del partido aseguraron que, si el próximo viernes no se alcanza un acuerdo para investir a María Guardiola, la responsabilidad recaerá en la formación de Santiago Abascal.

En un comunicado difundido por la dirección del partido, el PP defendió su disposición a negociar y advirtió de las consecuencias de un nuevo bloqueo institucional en Extremadura. “Nuestra disposición a la negociación ha quedado acreditada. Si el viernes no hay investidura, será por responsabilidad de Vox”, señalaron desde la sede nacional del partido.

Los populares también pidieron a Vox que evite votar junto al PSOE en la segunda votación. Según el comunicado, la izquierda no debería “ver al centro derecha y la derecha sin capacidad de formar gobierno”.

El líder de Vox, Santiago Abascal, elevó la presión sobre el PP al exigir cambios en políticas migratorias, fiscales y ambientales para alcanzar un acuerdo.Kiko Huesca

La segunda votación está prevista para este viernes y tendrá un requisito distinto. En lugar de mayoría absoluta, bastará con mayoría simple, lo que abre nuevas posibilidades para desbloquear la situación. Una abstención de Vox permitiría a María Guardiola convertirse en presidenta de la Junta de Extremadura.

Si ese intento tampoco prospera, el proceso de investidura podría prolongarse durante un máximo de dos meses. En caso de que no se alcance ningún acuerdo dentro de ese plazo, la Asamblea de Extremadura quedaría disuelta y la región tendría que volver a celebrar elecciones autonómicas.