La primera semana de huelga de médicos en España encara su recta final con datos de seguimiento similares, con gran disparidad entre fuentes oficiales y sindicales y la resignación de los pacientes, que ven suspendidas sus pruebas.
Las comunidades autónomas han reportado datos de decenas de miles de consultas, cirugías y pruebas suspendidas en la cuarta jornada de paro, aunque, por ejemplo, la mayoría de pacientes que este jueves han acudido al ambulatorio Doctor Areilza de Bilbao reconocían en declaraciones a EFE haber sido atendidos en consulta “con normalidad”, “sin retraso” o “incluso antes de hora”.
A pesar de ello, los pacientes perciben salas de espera más vacías y han visto cómo algunos usuarios debían marcharse ante la ausencia del personal médico en huelga. En ese sentido, la incertidumbre se extiende, especialmente entre quienes deben trasladar a familiares mayores o con movilidad reducida para citas que podrían no realizarse.
Reprogramar el servicio, con huelgas mensuales
El paro continuará hasta junio, una semana al mes, para exigir al Ministerio de Sanidad un estatuto propio que regule las condiciones laborales de los médicos, distinto al de otros profesionales sanitarios. Varias comunidades ya están implementando planes de recuperación de la actividad.
En Cantabria, el consejero César Pascual manifestó que “cuando se tocan servicios clave, el impacto es muy alto y muy grave”. Galicia y Castilla y León también reportan dificultades para gestionar listas de espera y recuperar la actividad suspendida.
Impacto en los pacientes y percepción del paro
Entre los afectados se encuentran pacientes que debían someterse a cirugías ambulatorias o pruebas médicas. Algunos, como una usuaria que debe trasladar a su madre de 94 años en silla de ruedas, no saben si serán atendidos. “Mi madre, de 94 años y que va en silla de ruedas, tiene mañana una cita para una prueba y aquí no me saben decir si nos van a atender o no; me han dado un teléfono para que llame a primera hora, porque se supone que va a haber un cardiólogo suplente. Me genera un poco de trastorno traerla desde casa si no la van a atender”, ha contado.
Otros, a pesar de los retrasos, expresan comprensión y apoyo a la huelga, reconociendo que “es de justicia que se les pague lo que merecen” y que se atiendan sus reclamaciones sobre guardias, ya que realizan “una labor imprescindible”.
Por su parte, Angela Hernández, portavoz del sindicato madrileño AMYTS, afirmó que “no va a haber problemas con la atención urgente”, pero advirtió que la continuidad del paro podría afectar al Sistema Nacional de Salud si no se resuelven las reivindicaciones de los médicos.
Concentraciones y movilizaciones
La cuarta jornada de huelga ha estado marcada por concentraciones frente a hospitales y centros sanitarios en distintas comunidades. En Valencia, el sindicato médico de la Comunitat Valenciana ha convocado una marcha que partirá de la Conselleria de Sanidad y concluirá ante la Delegación del Gobierno.
El paro fue convocado por SMA, CESM, Metges de Catalunya, AMYTS, SME y O’Mega. Raúl Rodríguez, delegado del SMI y pediatra en el Hospital de Basurto, criticó la posición del Ministerio y el “vicio del sistema” al no contar con una representación suficiente de los médicos en la mesa de negociación, destacando que la profesión médica representa solo entre el 15 y el 20% del total de profesionales sanitarios.