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La gestión de grandes emergencias vuelve a tensar el debate político en España. Las catástrofes naturales no solo ponen a prueba los sistemas de protección civil y coordinación institucional, sino que también abren una batalla posterior por las responsabilidades políticas y la lectura de lo ocurrido. La dana que azotó el sureste peninsular y dejó más de 200 víctimas mortales se ha convertido en uno de esos episodios.

En ese contexto, el presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, compareció este lunes ante la comisión del Congreso que investiga la gestión de la dana y cargó contra el Ejecutivo de Gobierno de España, al que acusó de “inhibirse de sus responsabilidades” en una crisis que, a su juicio, “fue una emergencia nacional de libro” y exigía la declaración del nivel 3.

La dana dejó graves destrozos y más de 200 víctimas, en una de las peores catástrofes recientes.

Una comparecencia marcada por el reproche al Ejecutivo

Durante su intervención en el Congreso, Feijóo sostuvo que el Gobierno central debía haber asumido el mando de la emergencia y declaró que los diputados debían preguntar “a otro líder político”, en referencia a Pedro Sánchez, por qué no se activó ese nivel. “Yo no tengo esas funciones”, insistió, al tiempo que defendió que ninguna administración estuvo “al nivel exigible” y que “cada uno debe asumir sus responsabilidades”.

El líder del PP explicó que fue el primer responsable político que se puso en contacto con el entonces presidente de la Generalitat Valenciana, Carlos Mazón, para interesarse por la situación. “Le pregunté qué ocurría y si necesitaba algo”, afirmó, aunque negó tener capacidad para influir en las decisiones autonómicas. “Evidentemente, no tenía autoridad sobre lo que hacía”, respondió cuando fue interpelado por la diputada de Compromís, Águeda Micó.

Feijóo también rechazó haber mentido sobre su actuación durante la tragedia y subrayó que entregó voluntariamente sus mensajes con Mazón. “No pude mentir, entre otras razones porque he dado mis mensajes”, dijo, tras las acusaciones de Podemos de haber priorizado el relato político frente a la verdad y la reparación de las víctimas.

El choque por la información meteorológica y técnica

Uno de los puntos más controvertidos de la comparecencia fue la crítica de Feijóo a organismos estatales como la Agencia Estatal de Meteorología y la Confederación Hidrográfica del Júcar. El líder popular señaló una “falta de información adecuada y puntual” en plena crecida de lluvias y caudales, y llegó a apuntar a la confederación hidrográfica como “el mayor responsable” en ese ámbito.

La respuesta del Gobierno no tardó en llegar. Desde el Ministerio para la Transición Ecológica calificaron de “inaceptable” ese señalamiento y defendieron que las advertencias meteorológicas “fueron claras, reiteradas y emitidas con antelación suficiente”. Según fuentes del ministerio, los avisos ya advertían desde los días previos de que el 29 de octubre sería el momento más adverso del episodio, y los autos judiciales avalan que la actuación de los organismos del Estado fue correcta y ajustada a sus competencias.

En el caso de la Confederación Hidrográfica del Júcar, el Gobierno recordó que la información hidrológica estuvo disponible en todo momento a través de los sistemas oficiales y que ese organismo no tiene atribuida la competencia de alertar a la población ni de activar medidas de emergencia, funciones que corresponden a la administración autonómica.

El cruce político tras la dana y la disputa por el relato

Las reacciones políticas posteriores a la comparecencia evidencian la profundidad del enfrentamiento. El president de la Generalitat Valenciana, Juanfran Pérez Llorca, afirmó que la dana “puso en evidencia las costuras de todas las administraciones”, pero defendió que solo el PP ha “asumido errores, pedido perdón y asumido responsabilidades políticas” por la tragedia.

Desde el bloque socialista, el tono fue radicalmente distinto. La ministra de Ciencia y líder del PSPV, Diana Morant, acusó a Feijóo de haber mentido para “darle una coartada” a la gestión de Carlos Mazón y de seguir haciéndolo durante su comparecencia. “Comparece hoy porque dijo una mentira”, afirmó, y sostuvo que el objetivo del PP fue “ganar el relato” incluso a costa de desinformar a la ciudadanía.

Feijóo sostiene que ninguna administración estuvo al nivel exigible y reclama que cada institución asuma sus responsabilidades.Fuente: EFEJ.J.Guillen

Morant llegó a señalar que Feijóo tenía autoridad política para haber exigido responsabilidades internas y criticó que mantuviera su apoyo a Mazón. Sus declaraciones, en paralelo a la sesión parlamentaria, intensificaron un debate que ya no se limita a la gestión técnica de la emergencia, sino que alcanza de lleno a la responsabilidad política y la rendición de cuentas tras una de las mayores tragedias recientes.

La comisión del Congreso continúa su trabajo con un clima de máxima tensión. La dana ha dejado una huella profunda en las zonas afectadas y, al mismo tiempo, ha abierto una disputa política que sigue creciendo. Mientras Feijóo insiste en que el Gobierno se inhibió cuando debía actuar, el Ejecutivo y sus aliados le acusan de manipular los hechos. El choque anticipa que la investigación parlamentaria será también un escenario clave en la batalla por el relato y por las responsabilidades en una crisis que marcó al país.