

La comisión Koldo en el Senado vuelve a quedar en el centro de la polémica tras una nueva ausencia que complica el avance de la investigación. La cita prometía aclarar uno de los puntos más sensibles del caso, pero terminó en suspensión y con nuevas dudas sobre el proceso.
La protagonista de este nuevo episodio es Francisca Muñoz, esposa del exsecretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán, quien por segunda vez ha alegado motivos de salud para no acudir a declarar. Su ausencia no solo frena las pesquisas, sino que intensifica el enfrentamiento político en torno al caso.

La ausencia que paraliza la comisión y abre nuevas dudas
La sesión prevista para la tarde fue finalmente suspendida después de que Muñoz presentara un informe médico para justificar su incomparecencia. Según explicó el presidente de la comisión, Eloy Suárez, la decisión se tomó tras recibir un “documento sanitario” que impedía su asistencia.
Sin embargo, lejos de cerrar el asunto, el informe generó más interrogantes. El propio Suárez afirmó que el documento “suscita más que dudas razonables”, lo que llevó a la Mesa a solicitar nuevos informes tanto jurídicos como médicos antes de tomar una decisión definitiva.
No es la primera vez que ocurre. Ya en diciembre, Muñoz había evitado comparecer por motivos similares. En esta ocasión, su defensa sostiene que los informes presentados “acreditan una agravación de su patología previa” y que su estado de salud le impide acudir al Senado.
El foco de la investigación: por qué aparece en el caso Koldo
La comparecencia de Muñoz no era menor. La investigación del caso Koldo busca aclarar por qué su nombre figura en un informe de la UCO de la Guardia Civil entregado al juez en noviembre. En concreto, aparece vinculada a gastos realizados con una tarjeta prémium de la empresa Servinabar, una de las compañías investigadas en la trama.
En esos documentos, Muñoz es mencionada como “Paqui”, aunque no está formalmente investigada por la Justicia. Aun así, su testimonio es considerado clave por los senadores, ya que permitiría esclarecer el alcance de las relaciones dentro de la presunta red.
Su entorno insiste en desvincularla de cualquier irregularidad. El propio Santos Cerdán aseguró en su comparecencia anterior que su esposa no tiene “nada que ver” con los hechos que investiga el Tribunal Supremo.
A pesar de ello, la ley establece que la asistencia a las comisiones de investigación es obligatoria, lo que añade presión sobre la situación y mantiene abierto el debate sobre las consecuencias de su reiterada ausencia.
Tensión política y un caso que sigue escalando
El nuevo episodio llega en un momento especialmente sensible. La comisión, impulsada por el PP gracias a su mayoría absoluta en el Senado, busca avanzar en paralelo a las investigaciones judiciales sobre los presuntos amaños en la compra de mascarillas durante la pandemia, origen del caso Koldo.
La suspensión de la comparecencia no solo retrasa el calendario previsto, sino que también alimenta el enfrentamiento político. Desde el PP insisten en la necesidad de escuchar a Muñoz, mientras que su defensa recalca la validez de los informes médicos presentados.

En paralelo, la comisión continúa recabando testimonios. En la misma jornada compareció el presidente ejecutivo de Forestalia, Fernando Samper, en un intento de mantener el ritmo de las investigaciones pese a los obstáculos.
El escenario que se abre ahora depende de los nuevos informes solicitados por la Mesa. La decisión que se tome marcará el rumbo de una comisión que, lejos de cerrarse, suma un nuevo capítulo de incertidumbre en uno de los casos políticos más sensibles del momento.














