La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, se ha opuesto este lunes a la acampada por el derecho a la vivienda instalada en la Puerta del Sol. También se ha preguntado a qué edad debe dejar de pagar a sus caseros para quedarse en su casa y si, en ese caso, podría unirse a la próxima manifestación.
Ayuso ha hecho estas declaraciones en la inauguración de la III edición del Madrid Investment Forum, un encuentro organizado por el Gobierno regional para reforzar el liderazgo de la Comunidad en la atracción de inversión extranjera. La presidenta ha abierto su intervención con una referencia a las protestas por la vivienda y al desahucio de Maricarmen, vecina del barrio madrileño de Retiro.
Sus palabras llegan en la víspera del Consejo de Ministros del martes, al que el Ejecutivo aspira a llevar el real decreto sobre vivienda conocido como “decreto Maricarmen”. El vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, se ha mostrado “optimista” con las negociaciones que dirige la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez. Sumar, socio del PSOE en el Gobierno, ha señalado esta misma mañana que el acuerdo sigue “muy lejos”.
¿Qué reprocha Ayuso al Gobierno en materia de vivienda?
Según Ayuso, las propuestas del Gobierno son “cuanto menos sectarias, profundamente ideológicas”. Como ejemplo, ha citado la expropiación de viviendas o, “directamente”, “que el inquilino se quede en ellas si tiene una edad determinada”. “Pido solamente que me avisen a partir de qué edad dejo de pagar a mis caseros para ya quedarme en ella y a lo mejor en la próxima manifestación de inquilinos me sumo”, ha planteado la presidenta, que ha atribuido esta situación a la ausencia de “Estado de derecho”.
En esa línea, ha advertido de que podría pedir “subrogarme el derecho que no tengo a cambiarle las reglas del juego a las personas que me han abierto su casa y me han dejado temporalmente su propiedad”.
Ayuso ha acusado al Gobierno de interesarse de manera “súbita” por la vivienda después de “todos estos años”. También le ha reprochado promover un “festival de ocurrencias” para un problema que no ha afrontado en su legislatura. Ha señalado que la mayoría de los lanzamientos se producen por la Ley de Arrendamientos Urbanos y ha criticado que el Ejecutivo no haya “legislado con rigor ni dar opciones” en un país donde, según sus palabras, “falta un millón de viviendas” para atender un crecimiento demográfico que “el propio Gobierno invita a multiplicar”.
La presidenta madrileña ha sostenido además que las movilizaciones dejan un escenario de “Gobierno contra Gobierno”, en el que la vicepresidenta Yolanda Díaz ha atacado al propio Ejecutivo y, por tanto, “a ella misma”. Ayuso ha defendido que la solución no pasa por “repartir viviendas” y ha afirmado que “si hay personas que no tienen casa no es culpa de quien las tiene”.
¿Qué consecuencias atribuye a la acampada de Sol?
Sobre la acampada, Ayuso ha afirmado que “hace polvo” a los comerciantes de la zona y a la “normalidad” de un espacio “atractivo” para el turismo, con consecuencias que ha calificado de “nefastas”. La presidenta ha vinculado también el problema de la vivienda con la situación de Ceuta: “Cuando no hay ley y orden, cuando no hay fronteras, al final ¿quiénes acaban enfrentados? Los propios ceutíes y los inmigrantes”.
La protesta, impulsada por el Sindicato de Inquilinas, ha afrontado este lunes su primer día laborable. El número de tiendas de campaña supera ya las 350, según ha explicado a EFE el portavoz de la organización, Fernando De los Santos, que ha definido la segunda noche como “muy tranquila”. Algunos acampados han sacado sus ordenadores portátiles para teletrabajar desde la plaza, donde la organización reparte baterías para cargar móviles y equipos.
De los Santos ha precisado que el objetivo no ha cambiado y que la atención está puesta en el martes y en la aprobación del “decreto Maricarmen”. “Aquí estamos por algo mucho más grande, por conquistar el derecho a la vivienda, por cambiar un modelo actual que sirve sólo para la especulación”, ha resumido. Cuerpo, por su parte, ha interpretado la intensidad de las negociaciones como una señal de que “todo el mundo ha entendido esta llamada de los ciudadanos”, en alusión a las manifestaciones por el desahucio de Maricarmen y a la acampada de Sol.
Con información de EFE.