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La desigualdad no solo afecta a los ingresos o la educación. También influye en quién innova. Así lo demuestra el economista Raj Chetty, de Harvard, con una investigación que analiza quién llega a convertirse en inventor, publicado por la Oficina Nacional de Investigación Económica de Estados Unidos (NBER).

El hallazgo es contundente: el entorno en el que crecen los niños pesa más que el talento puro. Ahora, con la irrupción de la inteligencia artificial, ese escenario podría estar cambiando.

Cómo influye la riqueza en la capacidad de innovar según Raj Chetty

El trabajo liderado por Raj Chetty analizó datos de más de un millón de inventores en Estados Unidos. La conclusión principal es clara: los niños del 1% más rico tienen muchas más opciones de innovar en el futuro.

En concreto, los hijos de familias con mayores ingresos tienen 10 veces más probabilidades de convertirse en inventores que aquellos que crecen en hogares con ingresos medios o bajos. Este dato se mantiene incluso cuando se comparan niños con niveles similares de rendimiento en matemáticas desde edades tempranas.

El estudio señala que la diferencia no se explica solo por el talento. Factores como el acceso a referentes, la cercanía a entornos innovadores o las oportunidades educativas influyen de forma decisiva. En otras palabras, la exposición temprana a la innovación marca el camino profesional de muchos jóvenes.

Raj Chetty, economista de Harvard: “Los niños del 1% más rico tienen muchas más opciones de innovar en el futuro”

¿Por qué el entorno pesa más que el talento en la innovación?

La investigación muestra que muchos niños con alto potencial nunca llegan a desarrollar su capacidad innovadora. A este fenómeno, los autores lo llaman Einstein perdidos”, personas que podrían haber creado inventos relevantes pero no tuvieron las oportunidades necesarias.

Por ejemplo, crecer en zonas con alta actividad tecnológica o tener contacto con inventores aumenta de forma directa la probabilidad de patentar en el futuro. Incluso influye en el tipo de innovación: los niños tienden a inventar en áreas similares a las que ven en su entorno.

Esto indica que la innovación no surge solo del talento individual. Depende también del acceso a redes, recursos y modelos a seguir. Sin esas condiciones, muchos perfiles con capacidad quedan fuera del sistema innovador.

La inteligencia artificial cambia las reglas del juego

El contexto actual introduce un nuevo factor: la inteligencia artificial. Aunque el estudio original es anterior al auge reciente de la IA, sus conclusiones cobran nueva relevancia.

La IA puede reducir algunas barreras tradicionales. Herramientas accesibles permiten aprender, crear prototipos o desarrollar ideas sin necesidad de grandes recursos iniciales. Esto abre la puerta a que más personas participen en procesos de innovación.

Sin embargo, también existe el riesgo de que las desigualdades se mantengan o incluso aumenten. El acceso a tecnología avanzada, formación especializada o redes de contacto sigue siendo desigual. Por eso, expertos advierten que el impacto real de la IA dependerá de cómo se distribuya su acceso y uso en la sociedad.