

Madrid se enfrenta a un reto creciente: renovar gran parte de su parque móvil más antiguo, reducir las emisiones contaminantes y facilitar el acceso de sus ciudadanos a vehículos más eficientes.
En un momento en que el acceso a coches eléctricos o menos contaminantes sigue siendo costoso, las ayudas públicas se convierten en un incentivo clave para familias y autónomos.
Con este objetivo, el Ayuntamiento de Madrid ha aprobado un paquete de ayudas dotado con 51 millones de euros para 2026 y 2027, destinado a apoyar a los ciudadanos que deseen cambiar su coche, renovar flotas comerciales e impulsar alternativas de movilidad ecológica. Este plan forma parte de las políticas de movilidad sostenible que el Consistorio impulsa bajo la marca estratégica Madrid 360.

Qué incluye la ayuda y cómo se reparte el presupuesto
El grueso de los 51 millones de euros anunciado por el Ayuntamiento se dedicará a varios programas, con una atención especial a la sustitución de vehículos antiguos, la compra de vehículos nuevos más eficientes y la promoción de medios de transporte ecológicos. El presupuesto se divide en partidas que abarcan tanto a particulares como a profesionales.
Para los vehículos particulares, se asignarán 15 millones de euros en 2026 y una cantidad equivalente en 2027 para incentivar la compra de coches nuevos que cumplan con requisitos ambientales más estrictos.
Esta línea está pensada para que quienes tienen un coche antiguo, especialmente aquellos sin etiqueta ambiental DGT, puedan optar por modelos con etiqueta ECO o CERO emisiones.
Además, el plan contempla subvenciones para vehículos comerciales, furgonetas y camiones ligeros, con 2 millones de euros cada año reservados para apoyar a autónomos y pequeñas empresas en la modernización de sus flotas.
También se han presupuestado fondos para la adquisición de bicicletas, ciclomotores y patinetes eléctricos con vistas a fomentar formas de transporte más sostenibles y accesibles.
El sector del taxi no queda al margen: están previstos 3 millones de euros en 2026 y otros 3 millones en 2027 para la compra de taxis con etiquetas ECO o CERO, un paso que pretende hacer más competitiva y ecológica esta modalidad de transporte profesional en la capital.
Más allá de los vehículos motorizados, el paquete de ayudas también prevé fondos para la instalación de puntos de recarga eléctrica municipales, una pieza fundamental para la viabilidad a largo plazo de los coches eléctricos dentro de la ciudad.
Quiénes pueden solicitar estas subvenciones en Madrid
El plan de ayudas está diseñado específicamente para ciudadanos empadronados en Madrid, lo que implica que tanto particulares como profesionales inscritos en el municipio pueden optar a las distintas líneas de subvención contempladas.
Las ayudas para vehículos particulares están dirigidas a quienes deseen retirar de la circulación coches antiguos -en especial, aquellos sin etiqueta ambiental de la Dirección General de Tráfico (DGT)- y adquirir uno nuevo o menos contaminante.
Aunque la moratoria para circular con coches sin etiqueta se ha extendido hasta finales de 2026, el Ayuntamiento anima a los conductores a “seguir deshaciéndose de estos coches ya no por motivos medioambientales, sino por seguridad” dado que muchos modelos antiguos no cuentan con sistemas de seguridad modernos.
En el caso de los autónomos y empresas de reparto o transporte comercial, la ayuda está destinada a quienes deseen sustituir furgonetas o camiones ligeros por modelos más eficientes o eléctricos. También se contemplan incentivos adicionales si se combinan estas compras con el achatarramiento de vehículos muy antiguos, permitiendo así una doble línea de apoyo económico.
Para quienes optan por medios de micromovilidad, como bicicletas o ciclomotores eléctricos, también hay partidas específicas, aunque de menor cuantía, que reflejan la apuesta municipal por alternativas de movilidad sostenibles y saludables.
Cómo tramitar la ayuda y requisitos clave
Aunque los detalles finales sobre la tramitación oficial de estas subvenciones para 2026 aún están por definirse en las convocatorias públicas, la experiencia de planes anteriores como Cambia 360 indica que la solicitud se realiza normalmente a través de puntos de venta o concesionarios adheridos.
Para beneficiarse de las ayudas, los solicitantes deben estar empadronados en Madrid y ser titulares del vehículo que se pretende reemplazar. En el caso de achatarramiento de coches sin etiqueta, es habitual que el vehículo objeto de desguace esté registrado y al corriente de impuestos de circulación antes de presentar la solicitud.
Además, al adquirir un nuevo coche con etiqueta ambiental más favorable, es probable que el concesionario deba gestionar parte de la documentación o coordinar la aplicación de la subvención directamente, como ha ocurrido en convocatorias anteriores de ayudas municipales.
Es importante señalar que estas ayudas pueden ser compatibles con otros programas de incentivos regionales o estatales orientados a la movilidad sostenible, como los fondos del programa estatal MOVES III o el futuro Plan Auto+ que sustituirá a Moves a partir de 2026.

A pesar de los beneficios que ofrecen estos planes, también existe debate en torno a la necesidad de reforzar la infraestructura de recarga eléctrica, dado que Madrid todavía cuenta con un número limitado de puntos de carga comparado con otras grandes ciudades europeas.
Sectores sociales y expertos señalan que esto puede limitar la capacidad de muchas familias para aprovechar plenamente las ayudas si no se acompaña de más inversión en este ámbito.
Con el respaldo de estas subvenciones, el Ayuntamiento de Madrid busca facilitar la transición hacia una movilidad más limpia y eficiente, al tiempo que apoya económicamente a los ciudadanos que desean renovar sus vehículos y adaptarse a los retos ambientales y de seguridad del siglo XXI.














