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José Elías, empresario multimillonario y presidente de Audax Renovables, ha vuelto a generar debate en el mundo de los negocios al revelar por qué cambió radicalmente su estrategia de inversión en pequeñas y medianas empresas.

Ya no compro el 100% de una PYME”, confesó y explicó que adquirir una compañía de forma total desde el inicio suele ser, según su experiencia, “un fracaso asegurado”.

El empresario catalán, una de las grandes fortunas de España, compartió a través de su cuenta de X (@jose_elias_nvr) que ha detectado un patrón repetido en la compraventa de PYMES.

En ese sentido, relató que tras cerrar la operación, el fundador cobraba y se marchaba, dejando a la empresa sin su principal motor.

José Elías, empresario multimillonario: "Ya no compro el 100% de una PYME".
José Elías, empresario multimillonario: "Ya no compro el 100% de una PYME".X/ @jose_elias_nvr

¿Qué problema advierte José Elías al comprar una PYME?

Para Elías, el principal riesgo de comprar el 100% de una PYME de golpe es la pérdida inmediata del liderazgo y del conocimiento clave del fundador.

Según explicó, cuando el creador del negocio se desvincula por completo tras la venta, la empresa queda debilitada y puede empezar a desmoronarse rápidamente.

Si compras el 100% y el fundador se va, te quedas con una empresa que se te deshace entre los dedos”, advirtió.

José Elías, empresario multimillonario: "Ya no compro el 100% de una PYME". (Fuente: archivo).
José Elías, empresario multimillonario: "Ya no compro el 100% de una PYME". (Fuente: archivo).

¿Cuál es la solución que propone el empresario?

Frente a ese problema, José Elías diseñó una fórmula que, asegura, beneficia a ambas partes. Su “regla sagrada” es clara: solo compra si el fundador se queda.

Para lograrlo, adquiere primero el 55% de la empresa, lo que le permite consolidar fiscalmente, y deja el resto para compras progresivas. El porcentaje restante se divide en tramos pequeños del 4% o 5% anual, y cada año incrementa el múltiplo de valoración.

Si el pago inicial lo hago a nueve veces EBITDA -beneficio antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones-, el paquete del año siguiente lo pago a diez veces el EBITDA de ese año”, explicó.

De este modo, el fundador tiene incentivos para continuar y hacer crecer el negocio, sabiendo que su salida futura “vale mucho más” que una venta inmediata.