Indra, a través de Hispasat, primera operadora de satélites española y de la que es propietaria de un 89,6% del capital, formará parte del proyecto europeo como responsable de la infraestructura de antenas, de los sistemas de control y de la conexión con las redes de tierra.
Se trata de la mayor y más compleja infraestructura desarrollada hasta la fecha en Europa para un programa espacial con un presupuesto superior a los 1.600 millones de euros.
En una comunicación relevante, la compañía con foco en defensa, informó a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que la Comisión Europea y la Agencia Espacial Europea concluyeron el proceso de negociación con el consorcio SpaceRISE –formado por tres operadores, HispaSat (español), Eutelsat (francés) y SES (luxemburgués)– para poner en marcha la constelación IRIS2. Los miembros del consorcio aportarán una inversión de 4.000 millones de euros.
¿Qué es IRIS2 y por qué es importante?
IRIS2 es el programa europeo de comunicaciones seguras por satélite para aplicaciones comerciales y militares en zonas de alto valor estratégico y cuenta con una inversión total prevista que supera los 15.600 millones de euros. De acuerdo con el calendario, los primeros lanzamientos se producirán en 2029.
Por otra parte, el consorcio SpaceRISE y la Comisión Europea firmaron este viernes un acuerdo para ampliar las ambiciones del competidor europeo de Starlink (servicio de Internet satelital desarrollado por SpaceX de Elon Musk), de forma que se ampliará el objetivo de lanzamiento hasta 348 satélites, en comparación con los 290 anteriores.
Además, HispaSat liderará el desarrollo de la capa orbital muy baja (Low LEO) del sistema, que operará por debajo de los 750 km de altura. De acuerdo a la empresa, su importancia radica en que en ella se desarrollarán las misiones más innovadoras, que estarán interconectadas con el resto del sistema. Esta capa está dirigida a prestar servicios de conectividad directa a dispositivos móviles (Direct-to-Device) e Internet de las Cosas (IoT).
En tercer lugar, el acuerdo garantiza a HispaSat el acceso a órbitas no geoestacionarias en regiones de alto interés estratégico. De este modo, complementa su oferta de capacidades y áreas geográficas.
Para todo ello comprometió una inversión de hasta 600 millones de euros a cambio de obtener los derechos de explotación en regiones de alto interés estratégico y valor comercial para el negocio que ya desarrolla a través de su flota geoestacionaria.
El aporte de España para el proyecto IRIS2
El presidente de HispaSat, Pedro Duque, declaró que “España está contribuyendo decisivamente a la autonomía estratégica de Europa en comunicaciones espaciales “y el papel de Hispasat en IRIS2 es muestra de ello”.
El ex astronauta recordó, además, que desde un principio el país estuvo firmemente comprometido con el fortalecimiento de sus comunicaciones seguras y con la dinamización del tejido industrial español y europeo. “El programa IRIS2 responde a esta doble necesidad en un momento geopolítico crítico y sabremos dar la mejor respuesta”, afirmó.
En dinero, esta colaboración incluye la financiación que ejecutará el Ministerio de Defensa a través del PEM SATCOM multiórbita que forma parte de un bloque de 15 nuevos Programas Especiales de Modernización diseñados para comenzar su tramitación en 2026.
Este conjunto de proyectos se ampliará en 2027 con la inclusión del programa Capacidad LEO Nacional, elevando a 95 el total de proyectos de modernización militar gestionados por la Administración, frente a los 79 que figuraban en cartera en 2025.
Por otra parte, la Comisión destacó que la aceleración del programa y el aumento de la capacidad de la constelación requerirán financiación adicional, que procederá del próximo presupuesto comunitario para el periodo 2028-2034, así como de aportaciones de los Estados miembros y de terceros países. En concreto, España hizo pública su intención de aportar entre 1.600 y 2.000 millones de euros. Muy por encima de los 656 millones prometidos por Polonia y de los 500 millones de Hungría.
La apuesta de Indra
El liderazgo de Hispasat en IRIS2 constituye además uno de los primeros exponentes de la estrategia espacial que Indra Group está desarrollando bajo la marca Indra Space.
Así pues, y dentro de ella, la corporación tecnológica integra capacidades de comunicaciones seguras, observación de la Tierra y navegación para responder a las nuevas necesidades de seguridad, defensa y conectividad de Europa.
“Indra Space encabeza así la transformación que se produjo en el sector aeroespacial y aumenta la capacidad de la industria espacial española para asumir responsabilidades de liderazgo en los grandes programas europeos”, afirmó la compañía en un comunicado.