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Digi Spain, la operadora que en 2007 comenzó sus operaciones en España provocando un verdadero terremoto por su agresiva política low cost; hoy, día de su debut en Bolsa, busca provocar otro de igual o mayores dimensiones en el parqué madrileño. Pero no le resultará fácil. Veamos.

Tras la tradicional ceremonia de toque de campana, los títulos de la operadora de origen rumano comenzaron su andadura bursátil a un precio inicial de 6 euros por acción, lo que indica una revalorización de un 7,1% en relación a los 5,60 euros de salida.

Con todo, con el transcurrir de las horas la acción comenzó un proceso de reacomodamiento hasta prácticamente retornar al punto de partida, ya que a las 16:30 hs el papel se está comercializando a 5,57 euros, lo que indica una caída del 7,17% en relación a valor máximo de la jornada. O, lo que es lo mismo, porcentaje similar a lo ganado en los primeros momentos de la cotización.

El fuerte impulso inicial se entiende por el interés de más de 50 inversores institucionales y una demanda de 1.300 millones de euros, cifra que muestra una atracción de casi cinco veces mayor al previsto originalmente.

Asimismo, conviene destacar, además, que Digi Romania, accionista vendedor y único de la empresa, podría llegar a colocar un 5% adicional con la venta de acciones en una emisión secundaria que podría llevarse a cabo “en algún momento, el próximo año o en dos”.

Así las cosas, el folleto que presentó Digi Spain el pasado día 9 a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) y que fue aprobado la pasada semana, explicó que la teleco colocará hasta 330 millones de euros. La oferta implica, tras la ampliación de capital, una capitalización bursátil de unos 1.662 millones una vez completada la operación.

Digi debutó en bolsa con una subida de un 7%, para a media tarde perder esa ganancia y quedar por debajo del precio de salida. Fuente: Shutterstock
Digi debutó en bolsa con una subida de un 7%, para a media tarde perder esa ganancia y quedar por debajo del precio de salida. Fuente: Shutterstock

Tal y como se anunció el 29 de junio de 2026, la oferta consistirá en un tramo primario de acciones de nueva emisión por un importe total de aproximadamente 150 millones de euros, de los que unos 134 millones de euros de ingresos netos se destinarán principalmente a financiar en parte las iniciativas de crecimiento de la operadora, incluidas posibles inversiones estratégicas y de capital.

Asimismo, y tal como ya se señaló, la oferta incluirá una venta de acciones ya existentes (tramo secundario) por aproximadamente 137 millones de euros por parte de Digi Romania, cuyo accionista de control es Digi Communications NV.

La salida a Bolsa incluirá también una opción de sobreadjudicación habitual del tramo secundario equivalente al 15% del tamaño base de la operación.

Así, y una vez completada la oferta, la empresa destacó que incluido el eventual ejercicio de dicha opción de sobreadjudicación, Digi Romania mantendrá una participación de al menos aproximadamente el 80% en la Sociedad.

Por otra parte, del folleto se desprende que la operadora low cost no tiene previsto repartir dividendo en sus primeros años como empresa cotizada, aunque fija 2030 como año para revisar esta política de remuneración.

De acuerdo a Digi, esta decisión obedece a que sus recursos se destinarán a acelerar el crecimiento de la compañía, que tiene ambiciosos planes de despliegue de fibra y red móvil.

50 inversores institucionales

Junto con el anuncio de la salida a Bolsa, Digi Spain afirmó que la operación cuenta con el respaldo de un inversor institucional, Global Portfolio Investments (Grupo Mayoral), sociedad de inversión de la familia Domínguez de la Maza que firmó un compromiso vinculante para invertir 100 millones de euros, por un valor total de los fondos propios, previos a la operación, de hasta 1.700 millones de euros.

Esta mañana, poco antes de la ceremonia de inicio de la cotización de la operadora, su consejero delegado, Marius Varzaru, después de asegurar que la valoración que tuvieron fue muy buena, reveló que la operación contó con decenas de inversores institucionales que decidieron apostar por compañía y su plan de crecimiento en España.

Digi debutó en bolsa con una subida de un 7%, para a media tarde perder esa ganancia y quedar por debajo del precio de salida
Digi debutó en bolsa con una subida de un 7%, para a media tarde perder esa ganancia y quedar por debajo del precio de salidaGentileza Digi

“Al entrar son más de 50 y recorrimos un poco todo el mundo inversor, desde cientos de fondos de inversión que fueron valorando la oportunidad, hasta que unos luego expresaron su interés en invertir, y los que efectivamente invirtieron”, contó Varzaru.

Así las cosas, las tres mayores órdenes del estreno bursátil proceden de inversores a largo plazo, como Wellington, Thornburg, Bestinver, Amundi y Janus Henderson.

También es importante la presencia local en el debut de Digi ya que cuatro de las diez mayores gestoras que acudieron a la salida a Bolsa son nacionales, entre ellas Bestinver.

Inversores minoritas

En lo que respecta a este segmento de inversores, el consejero delegado reconoció que a pesar del interés de la empresa de contar con ellos, no pudo darse.

“Nos habría gustado. Claramente somos una empresa que se dedica al mundo residencial, entonces tenemos clientes, personas físicas, millones de clientes que conocen la marca y confiaron en nuestra marca y nos apoyaron prácticamente a crecer con su confianza”, confesó.

Aunque, enseguida reconoció que “nuestro objetivo era primero conseguir una colocación con éxito, entonces a nivel técnico una colocación minorista supone más complejidad en el proceso de salida y preferimos al final a primado más intentar llegar a tener éxito”.

La opinión que reina entre los analistas es que Digi posee una poderosa tasa de crecimiento, que la llevó a contar con una cuota de mercado del 12% en telefonía móvil y del 14% en banda ancha desde su llegada al país en 2007.

El plan de negocios de la teleco contempla la ampliación de la SMART Footprint con nuevos despliegues de redes de fibra hasta el hogar (FTTH) y el despliegue de su red móvil, tanto mediante compartición de red (RAN sharing) como con red móvil propia.