Finalmente la presión que ejerció la Moncloa a través de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) para desalojar a Ángel Escribano de la presidencia de Indra dio resultado, ya que el Gobierno se opuso a la fusión de Indra con la empresa familiar de Escribano ME&G. Operación a la que terminó renunciando ME&G en un intento de salvar la cabeza de su propietario.
Ángel Simón, ex consejero de CriteriaCaixa sería el elegido por el Gobierno como su sustituto, aunque todavía no está claro si su presidencia será ejecutiva.
Escribano envió una carta al consejo de administración de la compañía en la que solicitó de manera oficial dejar sus cargos como presidente ejecutivo y su asiento en el consejo de administración, puesto que ocupaba como accionista de Escribano Mechanical and Engineering (EM&G), propietaria del 14,3% del capital de la tecnológica.
Reconocimiento del desgaste y del impacto en Indra
El ahora el ex directivo (el consejo aceptó la dimisión) reconoce que los acontecimientos de las últimas semanas generaron una situación que, “además del desgaste personal”, amenaza con comprometer los objetivos que lo impulsaron desde el primer día y que consideró esenciales para el futuro de Indra y del sector.
“Fiel a los valores de responsabilidad y lealtad que siempre he defendido, no puedo permitir que mi continuidad pueda interferir en la estabilidad de la compañía, en sus profesionales y en la confianza de sus inversores”, argumenta.
De acuerdo a su misiva, este fue el motivo, además de anteponer los intereses de Indra por encima de cualquier consideración, lo que lo llevó a dejar los cargos que ocupó en la empresa señalada para convertirse en el campeón nacional del negocio de defensa.
También reconoció que fue una decisión profundamente meditada, y añadió que esto días le permitió ordenar sus pensamientos, “valorar con serenidad esta etapa y sentirme orgulloso y agradecido por todo lo que hemos logrado juntos como equipo”.
El legado en Indra
Durante 2025 Indra fue la empresa del Ibex 35 que más se valorizó hasta alcanzar un incremento del 184%.
La gestión de Escribano puede medirse desde el punto de vista del crecimiento orgánico con las compras de Hispasat, Tess Defence, Aertec, sólo para citar las más relevantes. Como también desde la diversificación de las áreas de negocios donde destacan Land Vehicles, Weapons & Ammunition y Space.
Por otra parte, de los 30.000 millones de euros repartidos en los planes de rearme de 2025, Indra mordió más de 14.000 millones, tanto en solitario como formando parte en uniones temporales de empresas (UTE).
A esto hay que sumarle que durante la gestión de Escribano Indra logró un crecimiento bursátil más del 222% en los últimos doce meses, alcanzando la empresa una capitalización de 10.000 millones de euros. Además de unos resultados históricos en 2025 con récord de ingresos y beneficio, y con una cartera de pedidos de más de 16.000 millones.
La compañía registró un beneficio neto de 436 millones de euros, un 57% más. Sus ingresos se elevaron un 13%, hasta 5457 millones y anticipó que este año superarán los 7000 millones. El flujo de caja libre alcanzó los 375 millones. En cuanto a los accionistas, también participan de los buenos resultados ya que la empresa elevó el dividendo hasta 0,30 euros por acción.