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Reformar una vivienda puede traer más de un dolor de cabeza cuando entran en juego los vecinos del mismo edificio, especialmente si aparecen grietas que generan dudas sobre su origen. Por eso, documentar el estado de las paredes antes de iniciar cualquier obra se convirtió en una práctica cada vez más recomendada entre profesionales del rubro.

La arquitecta Esther Rovira, consultada por La Vanguardia, remarcó que este tipo de conflictos suele repetirse con frecuencia en edificios donde nadie llevó un registro previo del estado de las fisuras. En el barrio barcelonés de Sarrià, donde su estudio ERA architects trabajó en varias reformas, detectó un patrón particular entre algunos propietarios.

El reclamo que se repite entre vecinos tras una reforma

Según explicó la arquitecta, muchos edificios de Sarrià construidos a partir de los años 80 cuentan con estructuras robustas, como los forjados reticulares, que distribuyen las cargas en dos direcciones y hacen poco probable que una reforma habitual genere grietas nuevas en las viviendas superiores. Aun así, algunos vecinos atribuyen a las obras desperfectos que ya existían previamente.

“Hay vecinos que intentan que les arregles sus grietas de pintura antigua gratis”, señaló Rovira. El problema aparece cuando no existe ningún registro previo del estado de las paredes, lo que vuelve casi imposible determinar si una fisura surgió antes o después de los trabajos realizados.

Documentar el estado de las paredes antes de una reforma evita conflictos entre vecinos.Magnific

Por qué es importante documentar las grietas antes de reformar

Fotografiar el estado de las paredes, localizar las fisuras existentes y dejar constancia de su situación antes de comenzar cualquier obra permite contar con una referencia para comparar después. Esta práctica es importante sobre todo en edificios antiguos con estructuras de madera, donde los materiales se adaptan con mayor rapidez a los cambios del entorno.

“En el caso de edificios antiguos y de estructura de madera, es imprescindible hacer esta inspección porque la madera se adapta muy rápidamente a su entorno”, explicó la arquitecta, en referencia a una intervención que su estudio prepara en el barrio de Gràcia.

Esta inspección previa no solo protege a quien impulsa la reforma frente a reclamos injustificados, sino que también brinda garantías al resto de los propietarios del edificio.

Cuánto cuesta inspeccionar las grietas antes de una obra

Existen distintas alternativas para documentar el estado previo de las viviendas vecinas, con costos que varían según el nivel de respaldo que se busque:

  • Reportaje fotográfico con documento firmado: entre 0 y 100 euros, aunque su valor probatorio puede resultar limitado ante una disputa.
  • Inspección técnica a cargo de un arquitecto o aparejador: entre 300 y 1000 euros más IVA, con un informe detallado del estado de las fisuras.
  • Inspección técnica combinada con acta notarial de presencia: entre 600 y 1500 euros más IVA.

Recomendaciones de la arquitecta antes de iniciar una reforma

Más allá del tipo de estructura o antigüedad del edificio, Rovira recomienda comunicar con anticipación la visita de inspección a los vecinos, revisar las coberturas del seguro de responsabilidad civil y conservar toda la documentación con su fecha correspondiente. En los casos en que algún propietario se niegue a permitir el acceso a su vivienda, sugiere dejar constancia formal de que se intentó realizar la inspección.

Las grietas no siempre reflejan un problema estructural, pero conviene vigilar si continúan creciendo con el tiempo.Magnific

Por último, la arquitecta recomienda no subestimar ninguna fisura antes de iniciar una obra, ya que, más allá de atribuir una grieta a un simple desperfecto estético, conviene asegurarse primero de que no esté reflejando un problema estructural real.