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Iberdrola presentó los resultados de los nueve primeros meses del año con un beneficio neto reportado de 5816 millones de euros, un 10% más que el mismo periodo del año anterior. El beneficio neto ajustado se situó en 5141 millones, un 9% más, o un 13% excluyendo el impacto de los tipos de cambio.

Mientras las ventas alcanzaron los 34.405 millones de euros, las inversiones se situaron en una cifra récord de 10.087 millones, lo que supone un incremento del 13% en relación a un año atrás. De ese monto, el 75% se concentró en el Reino Unido, los Estados Unidos y Brasil.

La compañía explicó a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que el incremento del beneficio vino impulsado principalmente por el aumento de las inversiones, el buen comportamiento del negocio de redes y la mejora de los nuevos marcos regulatorios.

También se refleja en los resultados la combinación del crecimiento de los activos y evolución de los negocios. Así, el beneficio bruto de explotación (EBITDA) ajustado aumentó un 7%, hasta los 11.891 millones de euros en los nueve primeros meses, mientras que, excluyendo el impacto del tipo de cambio, el crecimiento alcanzó el 8%.

La división de redes continúa siendo el motor del grupo, con un EBITDA ajustado de 6430,2 millones de euros, esto es un 14,9% más. Por otra parte, las redes eléctricas vuelven a concentrar el grueso de las inversiones con 6277 millones de euros, lo que supone un incremento del 28% respecto al mismo periodo del año anterior y representan ya el 62% de toda la inversión del grupo. Más del 90% de las inversiones, nuevamente, se destinaron al Reino Unido, los Estados Unidos y Brasil.

La evolución de la base de activos regulados (RAB) aumentó un 14%, hasta situarse en 56.000 millones de euros, impulsado especialmente por las redes de transporte, donde el crecimiento alcanzó el 31%. “Las redes eléctricas se consolidan así como uno de los grandes pilares de la estrategia de Iberdrola para los próximos años y como una infraestructura esencial para conectar nueva demanda y avanzar en la electrificación”, afirmó la empresa que preside Ignacio Galán.

Iberdrola obtuvo un beneficio neto de 5.816 millones de euros entre enero y septiembre.
Iberdrola obtuvo un beneficio neto de 5.816 millones de euros entre enero y septiembre. EFE/ J.J.Guillén

Inversión en generación y clientes

Junto a las redes, Iberdrola continúa reforzando sus negocios en este segmento, las inversiones alcanzaron los 3600 millones de euros. De esta cantidad, 3257 millones sedestinaron a generación renovable, fundamentalmente a proyectos de eólica terrestre y marina. Más de un 80% de esta inversión fue destinada a los Estados Unidos, el Reino Unido, Europa Continental y Australia.

La compañía instaló 3300 MW en los últimos 12 meses. Esta nueva potencia forma parte de los 15.000 MW que Iberdrola tiene previsto instalar hasta 2030, consolidando una cartera de generación cada vez más preparada para atender las nuevas necesidades de electricidad de hogares, industria y empresas, según detalló la empresa.

Remuneración al accionista

Iberdrola acordó incrementar un 8,7% el dividendo a cuenta, hasta 0,275 euros por acción. A esta cantidad se añadirá posteriormente el dividendo complementario que será aprobado en la Junta General de Accionistas de 2027.

La eléctrica explicó que el crecimiento de la remuneración refleja la combinación que persigue la compañía entre más inversión, crecimiento de los resultados y creación de valor para el accionista, apoyándose en negocios regulados y contratos de largo plazo que aportan una mayor estabilidad a los ingresos.

Asimismo, Iberdrola cuenta ya con más de 170.000 millones de euros de activos al cierre del tercer trimestre y una capitalización que ronda los 145.000 millones de euros, “habiéndose situado durante este período como la mayor eléctrica del mundo por capitalización bursátil”.

Mejora de las perspectivas para 2026

La compañía aseguró que la positiva evolución del negocio permite a Iberdrola mejorar sus perspectivas para 2026.

Iberdrola espera alcanzar un crecimiento de, al menos, el 10% en el beneficio neto ajustado, respaldado por la ejecución de sus inversiones y por la aportación creciente de los nuevos activos. En números significa que Iberdrola, que en el ejercicio 2025 obtuvo un beneficio neto récord de 6231 millones de euros, apuntaría a unas ganancias para este año de unos 6900 millones.

Iberdrola prevé instalar 15.000 MW de nueva capacidad renovable hasta 2030.
Iberdrola prevé instalar 15.000 MW de nueva capacidad renovable hasta 2030. Shutterstock

De hecho, la empresa afirmó que la perspectiva va más allá del actual ejercicio. Iberdrola se marcó como objetivo mantener para los próximos cinco años un crecimiento medio anual del 10% en el beneficio neto ajustado, aprovechando el nuevo ciclo inversor que abre la electrificación de la economía. “El aumento de la demanda eléctrica, la incorporación de renovables y la necesidad de desarrollar el negocio de las redes configuran un escenario de crecimiento estructural para los próximos años”, destacó.

Lo cierto es que estas previsiones se basan en que la compañía prevé que su base de activos regulados crezca en todos sus mercados hasta superar los 90.000 millones de euros en 2030. Además, Iberdrola prevé incorporar 15.000 MW de nueva capacidad entre 2025 y 2030.

Con este balance, la eléctrica dispone de una liquidez de 23.000 millones de euros, suficiente, para cubrir 20 meses de necesidades de financiación y continuar ejecutando su programa inversor.

Iberdrola ofrecerá más detalles sobre sus objetivos, inversiones y perspectivas de crecimiento en su próximo Capital Markets Day en marzo de 2027.