

Pascual Ariño, propietario de 16 viviendas en alquiler, asegura que las actuales políticas de vivienda en España han aumentado sus ingresos, pese a sus críticas a la regulación del mercado inmobiliario. Según explica, la salida de otros arrendadores ha reducido la competencia y le permite obtener mayores beneficios.
En una entrevista con El Español, el dueño de 16 viviendas, Pascual Ariño, aseguró: “Yo ahora gano más dinero que antes. Aunque castiguen a los propietarios, me están haciendo un favor”, afirma el inversor, que cuestiona el impacto de las medidas del Gobierno sobre la oferta de viviendas y el acceso al alquiler.
Ariño sostiene que las restricciones no han conseguido mejorar la situación del mercado y advierte de que los principales perjudicados son los inquilinos. Su testimonio vuelve a poner el foco en el debate sobre la regulación de los alquileres y sus consecuencias para propietarios y arrendatarios.
¿Por qué el propietario asegura que las medidas del Gobierno aumentaron sus ganancias?
Ariño atribuye la mejora de sus ingresos a la reducción de la competencia. En su opinión, las dificultades que afrontan algunos propietarios y la salida de arrendadores del mercado limitan la oferta disponible y favorecen a quienes mantienen sus viviendas en alquiler.

“Me están quitando la competencia. Si me quitan la competencia, vendo más caro”, afirma. El propietario considera que las actuales condiciones del mercado le permiten obtener mayores beneficios, aunque rechaza las políticas que, a su juicio, provocan esta situación.
El inversor insiste en que sus críticas a la legislación no le impiden beneficiarse de sus consecuencias económicas. “Aunque yo critique la Ley de Vivienda, aunque yo critique las leyes actuales, aunque yo critique al Gobierno y las leyes que promueve, a mí me están haciendo ganar más dinero”, sostiene.
¿A quién perjudican las políticas de vivienda, según Ariño?
El propietario considera que los inquilinos son los principales afectados por la evolución del mercado. “A quien están perjudicando es a los inquilinos y a la gente que llega justa a fin de mes”, advierte, en referencia a las dificultades económicas que afrontan quienes necesitan acceder a una vivienda.
Para evaluar el resultado de las medidas, Ariño propone comparar la situación actual con la de años anteriores. “Hay que preguntarles qué estaba mejor: ¿los alquileres o el acceso a la vivienda? ¿Hace un año, hace dos o ahora?”

Además, califica las políticas actuales como “medidas populistas” y acusa al Gobierno de fomentar la confrontación entre propietarios e inquilinos. “En vez de aceptar la realidad, nos ponen en contra. Nos enfrentan a propietarios con inquilinos, a inversores con trabajadores”, afirma.
Por último, Ariño cuestiona el efecto de la subida de los precios sobre la recaudación fiscal. “¿Quién es el que más dinero está ganando con todo esto? El Gobierno”, plantea. Y concluye: “Cuanto más suban más ganarán ellos. Cuanto más gane yo, más gana el Gobierno”.
El precio de la vivienda subió más de un 42% en cuatro años
El precio medio de la vivienda en venta en España aumentó un 42,1% entre septiembre de 2021 y septiembre de 2025, según el histórico de Idealista. En términos orientativos, una vivienda de 90 metros cuadrados pasó de un valor medio de referencia de 165.870 euros a 235.800 euros, una diferencia de casi 70.000 euros.

Esta evolución ayuda a explicar por qué un propietario puede obtener un beneficio patrimonial mayor, aunque la rentabilidad porcentual del alquiler disminuya. Fotocasa Research señaló que la rentabilidad bruta media del arrendamiento cayó del 6,7% en 2021 al 5,7% en el segundo trimestre de 2026, debido a que el precio de compra de las viviendas aumentó más rápido que los ingresos por alquiler.
En el caso de Ariño, dueño de 16 propiedades, la subida del valor de los inmuebles puede haber incrementado su patrimonio. Sin embargo, eso no demuestra por sí solo que haya ganado más dinero en efectivo: para calcular sus beneficios habría que conocer los alquileres que cobra, los gastos que afronta y el precio al que compró cada vivienda.














