

Hay científicos que dedican su vida a entender el universo. Y hay algunos que, en algún momento, dan un paso más y vuelcan esa misma mirada hacia el futuro de la especie humana. David Gross, Premio Nobel de Física en 2004, es uno de ellos.
En una entrevista con el medio especializado Live Science, Gross lanzó una advertencia que no venía de un político ni de un activista, sino de alguien acostumbrado a trabajar con probabilidades, escalas de tiempo y sistemas complejos.
“Actualmente, paso parte de mi tiempo tratando de decirle a la gente que las posibilidades de que vivas 50 años más son muy pequeñas”, afirmó.

Quién es David Gross y su advertencia sobre el fin de la civilización
Gross nació en Estados Unidos en 1941 y desarrolló su trayectoria profesional en instituciones como Princeton y Harvard. En la década de los setenta, firmó el trabajo que transformaría la física moderna: junto a Frank Wilczek y H. David Politzer, demostró que la fuerza que mantiene unidos a los quarks se debilita a distancias muy reducidas, un fenómeno conocido como libertad asintótica.
Este descubrimiento facilitó la comprensión de por qué la materia es estable y de qué manera se comportan las fuerzas fundamentales del universo. Este hallazgo les valió el Nobel de Física en 2004 y se considera un avance comparable a los grandes logros del siglo XX en relatividad o mecánica cuántica.
Lo que distingue su advertencia actual es precisamente eso: no se expresa desde la especulación, sino desde décadas de análisis en sistemas complejos.
Lo que Gross ha logrado es aplicar a la geopolítica global la misma lógica que ha utilizado en la física: probabilidad acumulada, riesgo reiterado, comportamiento de sistemas.
La proyección que sitúa en 35 años la supervivencia de la civilización
El razonamiento de Gross se basa en una estimación precisa. Durante la Guerra Fría, el riesgo anual de un conflicto nuclear se ubicaba alrededor del 1%. Esta cifra ya resultaba alarmante cuando se proyectaba a lo largo del tiempo.
En la actualidad, según el físico, esa cifra ha aumentado. “Siento que no es una estimación rigurosa, que las probabilidades son más cercanas al 2%”, señaló. Un incremento que, aunque parezca mínimo, al acumularse año tras año, genera consecuencias matemáticas alarmantes.
Con un riesgo anual del 2%, Gross estima que la esperanza de supervivencia de la civilización frente a un conflicto nuclear se situaría alrededor de los 35 años.
Las mayores amenazas para la humanidad, según Gross
Uno de los factores que mayor inquietud provoca en Gross es la desaparición de los mecanismos de control nuclear que fueron establecidos tras la Guerra Fría. El Tratado New START, el más reciente acuerdo significativo entre Estados Unidos y Rusia para la limitación de armas estratégicas nucleares, finalizó el 5 de febrero de 2026 sin un sustituto legal correspondiente.
El escenario internacional ya no se rige por una lógica simple de dos bloques. De acuerdo con el Instituto Internacional de Estocolmo para la Investigación de la Paz, a principios de 2025 existían nueve Estados con arsenales nucleares operativos, acumulando un total de 12.241 armas.











