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Limpiar una sauna, fregar un lago y una piscina, atender los bungalós o incluso rastrillar la gravilla de un helipuerto. Son algunas de las tareas que forman parte del servicio de limpieza de La Mareta, la residencia estatal de Lanzarote utilizada durante los últimos años por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para pasar parte de sus vacaciones.

El mantenimiento del complejo va mucho más allá de las labores habituales que pueden encontrarse en una vivienda. La limpieza de La Mareta comprende una superficie total de 2.743 metros cuadrados y alcanza piscinas, instalaciones deportivas, jardines interiores, gimnasio, sauna, lago, helipuerto y alojamientos para invitados y personal.

A finales de 2025, Patrimonio Nacional prorrogó hasta 2027 el contrato encargado de garantizar estos trabajos. La ampliación por doce meses fue adjudicada por 123.834,22 euros, impuestos incluidos, a Capross 2004 SL, la empresa que ya había obtenido el servicio en 2024.

Pedro Sánchez llega a Lanzarote para veranear un año más con su familia en La Mareta. Fuente: EFE.Fuente: EFEAdriel Perdomo

Trabajar en La Mareta: desde limpiar la sauna hasta rastrillar un helipuerto

Las labores incluidas en el servicio permiten conocer qué significa trabajar en La Mareta. El personal debe ocuparse de espacios muy distintos y cada uno requiere una frecuencia y un procedimiento de limpieza específico.

Entre las tareas contempladas figura la limpieza de los aparatos de gimnasia y sus accesorios. También se incluye “la limpieza y desinfección de la sauna”, además del fregado del lago y de la piscina destinada a los invitados.

Una de las labores más llamativas se realiza en el helipuerto. Allí, el personal encargado de la limpieza de La Mareta debe rastrillar la gravilla para conservar correctamente la superficie. El servicio alcanza incluso las instalaciones deportivas y contempla la limpieza de las canastas de baloncesto.

El trabajo tampoco termina en las zonas exteriores. Las prendas de cama y baño deben lavarse y plancharse, mientras que la ropa sucia tiene que ser retirada y posteriormente entregada limpia mediante un sistema de lavandería que funciona de manera similar al de un establecimiento hotelero.

Cuánto cuesta la limpieza de La Mareta, la residencia que utiliza Pedro Sánchez

El mantenimiento de un complejo de estas dimensiones requiere un contrato específico. A finales de 2025, Patrimonio Nacional prorrogó el servicio de limpieza de La Mareta hasta 2027, de acuerdo con la información del expediente.

La ampliación correspondiente a doce meses fue adjudicada por 123.834,22 euros, impuestos incluidos, a Capross 2004 SL. Esta compañía ya se había adjudicado el servicio de la residencia en 2024.

El importe permite dimensionar el alcance del trabajo. No se trata únicamente de limpiar dormitorios, baños o zonas comunes: el contrato abarca 2.743 metros cuadrados y espacios con necesidades de conservación muy diferentes.

Piscinas, lago, sauna, gimnasio, instalaciones deportivas, jardines interiores, bungalós y helipuerto forman parte de la limpieza de La Mareta. A ello se añaden las tareas de lavandería y las intervenciones periódicas que permiten mantener preparado el complejo.

Así se organiza la limpieza de La Mareta: hay trabajos diarios, semanales y anuales

No todas las tareas se realizan con la misma frecuencia. El servicio de limpieza de La Mareta establece trabajos diarios, semanales y otros que solamente requieren intervenciones semestrales o anuales.

Entre las labores que deben efectuarse cada día se encuentran el barrido general, el fregado de los suelos y la limpieza de los aseos. Las grandes cristaleras de la residencia, por su parte, necesitan atención una vez por semana.

También existen trabajos más profundos. La limpieza de los focos de iluminación y la desinfección mecánica de alfombras y moquetas forman parte de las intervenciones que pueden realizarse con una periodicidad semestral o anual.

El objetivo es que La Mareta permanezca preparada para recibir a sus ocupantes cuando sea necesario. Su ubicación frente al Atlántico implica, además, conservar una propiedad expuesta permanentemente al viento, el salitre y las condiciones ambientales propias de la costa de Lanzarote.

Qué tiene La Mareta: diez bungalós, piscinas, lago, gimnasio y helipuerto

La dimensión del contrato se explica por las características de la finca. La Mareta está formada por diez bungalós de una y dos plantas, además de la vivienda principal, que dispone de dos dormitorios, piscina propia y varias terrazas orientadas hacia el Atlántico.

El servicio debe atender también la zona de la piscina privada, la piscina para invitados, las instalaciones deportivas, el lago, los jardines interiores, el gimnasio y el helipuerto. Los bungalós destinados a invitados y personal de servicio están igualmente comprendidos en los trabajos.

La residencia fue diseñada con la participación de César Manrique y sigue líneas propias de la arquitectura tradicional de Canarias: paredes blancas, balcones y una estética integrada en el paisaje volcánico de Lanzarote.

Estas características hacen que trabajar en La Mareta implique atender espacios poco habituales dentro de un servicio convencional de limpieza. El lago, la sauna o la gravilla del helipuerto son algunos de los ejemplos más llamativos.

De residencia de la Familia Real a lugar de vacaciones de Pedro Sánchez

La historia de La Mareta comenzó a finales de la década de 1970. El rey Hussein de Jordania encargó su construcción, aunque nunca llegó a alojarse allí. Su familia sí utilizó la residencia.

En 1989, el monarca jordano cedió la propiedad a Juan Carlos I y la finca terminó vinculada a Patrimonio Nacional. Durante años fue utilizada por la Familia Real, incluidos Felipe VI y Letizia cuando todavía eran príncipes y, durante su infancia, la princesa Leonor y la infanta Sofía.

En diciembre de 2015, Felipe VI decidió poner La Mareta “al servicio de los intereses turísticos de España”. El Gobierno explicó entonces: “Tras la firma de este acuerdo, Patrimonio Nacional facilita la utilización de la Residencia Real para la promoción y la defensa de los intereses turísticos de nuestro país. Se podrá usar para el establecimiento o refuerzo de lazos bilaterales o multilaterales con otros países u organizaciones en materia turística”.

La residencia también ha sido utilizada por presidentes del Gobierno. José María Aznar fue el primero en hacerlo, en noviembre de 1997, coincidiendo con un Consejo de Ministros celebrado en Tenerife. Posteriormente se alojó allí José Luis Rodríguez Zapatero y, desde su llegada a la Presidencia en 2018, Pedro Sánchez ha utilizado La Mareta como residencia vacacional.

Confirmado por la Corona Española |Revelaron los cientos de regalos que recibió la Familia Real en 2025: de un móvil de Xi Jinping a un tarro de berenjenas. Fuente: EFEEFE

Por qué mantener La Mareta requiere un servicio permanente

La limpieza de La Mareta debe garantizar que las diferentes instalaciones permanezcan en condiciones adecuadas incluso cuando el complejo no está siendo utilizado. La extensión de la propiedad y la variedad de espacios explican la cantidad de trabajos contemplados.

Las piscinas, las zonas ajardinadas, las terrazas, el lago, las instalaciones deportivas y los accesos necesitan supervisión. A estos trabajos se suman los gastos vinculados con la seguridad y el mantenimiento general del recinto.

Su localización en primera línea de mar también supone un desafío añadido. El salitre y el viento afectan a las superficies exteriores y obligan a mantener una atención continuada sobre diferentes puntos del complejo.

Así, trabajar en La Mareta supone ocuparse de mucho más que habitaciones y baños. Desde desinfectar una sauna hasta fregar un lago o rastrillar la gravilla del helipuerto, el servicio muestra el nivel de mantenimiento necesario para conservar una de las residencias estatales más singulares de España.