

La biodiversidad global sigue generando historias inesperadas, incluso en grupos de animales tan fascinantes como las serpientes. A pesar de los grandes avances científicos, algunas especies permanecen ocultas durante años, desafiando a quienes buscan comprender y proteger la vida sobre la Tierra.
En una reciente expedición, un equipo de investigadores halló de nuevo a la Barbados threadsnake, una serpiente tan pequeña y esquiva que no se había visto en más de dos décadas y que había sido incluida en una lista de especies “perdidas para la ciencia”. Su regreso, confirmado en julio de 2025, ha generado atención internacional entre herpetólogos y conservacionistas.

El sorprendente regreso de la serpiente más pequeña del mundo
La especie conocida como Barbados threadsnake (científicamente Tetracheilostoma carlae) ostenta el título de la serpiente más pequeña del mundo, con adultos que rara vez superan los 10 centímetros de longitud y apenas pesan unos gramos.
Esta diminuta serpiente, endémica de la isla caribeña de Barbados, fue hallada bajo una piedra durante un estudio ecológico realizado en marzo de 2025 por el Ministerio de Medio Ambiente y Embellecimiento de Barbados junto con la organización conservacionista Re:wild.
El animal no se había visto desde 2005, lo que llevó a muchos científicos a temer que hubiera desaparecido para siempre. De hecho, había sido incluida en una lista de más de 4800 especies catalogadas como “perdidas para la ciencia”
El momento del hallazgo capturó la emoción de los investigadores. Según Justin Springer, oficial del programa del Caribe en Re:wild, “cuando estás tan acostumbrado a buscar cosas y no las ves, te sorprende cuando realmente las encuentras”
Aunque pequeñas y aparentemente frágiles, las condiciones que rodean esta especie no son sencillas. Su tamaño microscópico y su color oscuro hacen que se camuflen fácilmente entre las hojas y la tierra, y por eso pasan largos periodos sin ser detectadas.
Características únicas de una especie enigmática
La Barbados threadsnake pertenece a la familia de las serpientes ciegas (Leptotyphlopidae), un grupo de reptiles que se alimentan de termitas y larvas de hormigas y viven enterrados en el suelo o bajo la hojarasca.
A diferencia de otras serpientes que se reproducen con múltiples huevos, esta especie produce un solo huevo por ciclo reproductivo. Los ejemplares juveniles surgen con aproximadamente la mitad de la longitud de sus progenitores, algo inusual en reptiles de mayor tamaño.
La identificación de los especímenes recogidos en marzo requirió un análisis detallado en laboratorio, dado que otras especies similares, como la Brahminy blind snake, también presente en Barbados, pueden confundirse fácilmente con la threadsnake.
Su status en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN) figura como críticamente amenazada, reflejando la vulnerabilidad de estos pequeños reptiles ante la pérdida de hábitat y otros factores ambientales.
El hallazgo de esta serpiente no solo reafirma su existencia, sino que también proporciona pistas sobre sus posibles áreas de distribución y ecosistemas prioritarios para su conservación.
El valor de un redescubrimiento para la ciencia y la conservación
Más allá del interés científico, el regreso de la Barbados threadsnake envía un mensaje poderoso a la comunidad internacional. La especie representa la importancia de proteger los hábitats naturales restantes, especialmente en zonas como el Caribe donde la deforestación y la transformación del paisaje han reducido drásticamente los entornos originales.
Barbados ha perdido aproximadamente el 98% de sus bosques primarios en los últimos 500 años, lo que hace que el hallazgo de esta serpiente sea aún más significativo.
“La redescubierta de nuestras especies endémicas es significativa en muchos niveles”, explicó Justin Springer, resaltando que estos reptiles, aunque diminutos, desempeñan un papel importante en el equilibrio del ecosistema.
El episodio también plantea un recordatorio sobre la fragilidad de las especies que pasan desapercibidas durante largos periodos, y la necesidad de intensificar los esfuerzos de monitorización y conservación para evitar que otras criaturas “perdidas” desaparezcan sin dejar rastro.

La noticia del redescubrimiento ha generado interés entre científicos y aficionados a la naturaleza, destacando que incluso las especies más pequeñas pueden aportar grandes lecciones sobre la resiliencia y la fragilidad de la vida en nuestro planeta.
El regreso de la Barbados threadsnake también podría servir como inspiración para futuras exploraciones en otros lugares donde especies consideradas extintas podrían aguardarse en silencio, esperando ser encontradas.














