Punto de quiebre

¿Se quiebra la alianza PP-Vox? Feijóo se aleja de Abascal después de sus polémicas declaraciones

Luego de que Santiago Abascal diga que "el pueblo" acabará por colgar a Pedro Sánchez de los pies, el líder popular se comenzó a alejar más y más del referente de ultraderecha.

Las polémicas palabras del líder de Vox, Santiago Abascal, sobre el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y que "el pueblo acabará por colgarlo de los pies" han abierto un punto de inflexión en su ya distanciada relación con el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo.

Si bien Vox oficializó hace dos semanas con solemnidad que marcaba distancias con el PP por sus reiteradas negativas a una acción coordinada contra el Gobierno de Pedro Sánchez y el independentismo catalán, hasta ahora sus líderes habían mantenido las formas en sus reproches.


Pero el lunes sus contraataques empezaron a subir los decibelios tras la condena sin paliativos de Feijóo a las declaraciones que hizo Abascal en el periódico argentino Clarín con motivo de su asistencia a la toma de posesión del ultraderechista Javier Milei.

Alberto Núñez Feijóo condenó los dichos de Santiago Abascal (Fuente: EFE)


Una condena que el líder de Vox ha asumido como una muestra de que su partido es ya la única oposición a Sánchez frente a la "oposición falsa" y el "desprecio absoluto" de un PP que ha señalado a Vox como el enemigo y se suma al "linchamiento" por la frase de Abascal y que pacta con el PSOE comisiones parlamentarias.

Los de Abascal entienden la condena del PP como un desplante de una formación con la que él ha sido generoso y, en ese marco, se inserten sus palabras este martes en la tribuna del Congreso cuando recordó que él siempre ha callado cuando el PSOE ha atacado a Feijóo por su antigua amistad con el narcotraficante gallego Marcial Dorado.

Vox también ha guardado silencio, como recuerdan en su cúpula, cuando el líder del PP ha argumentado que si no gobierna es porque no ha aceptado las exigencias de Junts, a pesar de que es una "falacia" porque de una suma con el independentismo habría que restar a los diputados de Abascal y entonces, no darían los números.

El relato que hace el Partido Popular es sin embargo diametralmente opuesto. Los populares acusan a Abascal de estar haciendo la oposición a la oposición y de robar protagonismo y espacio a la lucha contra la amnistía escenificando rencillas en el seno de la derecha.

Lo verbalizó en rueda de prensa el nuevo portavoz del PP en el Congreso, Miguel Tellado, cuando acusó a Abascal de ser el salvavidas nato" de Sánchez porque siempre que el presidente está "acorralado por un incendio le abre la puerta de emergencia que le permite acudir al comodín del victimismo".

Abascal ha desviado la atención de la amnistía, afean además en el PP. Los populares asumen que Vox enfrenta problemas por haber visto reducida su representación en el Congreso, lo que le impide presentar recursos ante el Tribunal Constitucional, y que su líder necesita foco.

Y, tanto en público como en privado, han avisado a Vox de que no se dejarán arrastrar por la crispación del debate público, sino que serán la alternativa sensata y seria. Un camino para el que han optado por endurecer sus portavocías en figuras como la de Tellado o como la de Cayetana Álvarez de Toledo, que goza de predicamento en las filas de Vox.

Santiago Abascal y Vox esperan que Feijóo "abra los ojos" (Fuente: EFE)

El enfrentamiento entre estos actores los lleva además a emular la crítica a sus adversarios: PP acusa a Vox de hacer pinza con el PSOE, mientras que Vox cree que la pinza es entre populares y socialistas.

Todo este ruido no se ha trasladado sin embargo a los cinco gobiernos de coalición que ambos comparten en las comunidades autónomas y que están inmersos en negociar y aprobar los nuevos presupuestos.

Y es que los problemas no son entre PP y Vox, sino entre Vox y Génova, apuntan desde el partido de Abascal, que a partir de ahora mantendrá relaciones "gobierno autonómico a gobierno autonómico y ayuntamiento a ayuntamiento".


Aun así, esperan que Feijóo escape de su "empacho de moqueta", "espabile", "abra los ojos" y entienda que ambos partidos están "condenados a entenderse" y que no se puede llegar a acuerdos con quien está forzando al máximo todas las costuras del Estado.

Se trataría, en definitiva, de invertir el cordón sanitario que estableció la izquierda cuando irrumpió Vox en la escena política, para ponérselo ahora a Sánchez y sus socios. 

Fuente: EFE

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