

La Dirección General de Tráfico (DGT) tiene como objetivo primordial resguardar la seguridad vial de todos los conductores y peatones. Para ello, el organismo implementa cambios continuos en sus regulaciones de tránsito e impone multas económicas a quienes no las cumplan.
La reducción de la siniestralidad en las carreteras es uno de los grandes objetivos de la Dirección General de Tráfico (DGT), que dentro de su Estrategia de Seguridad Vial 2030 se ha fijado la meta de reducir a la mitad los fallecidos y heridos graves respecto a 2019. En esa línea llega un cambio importante que afectará a la conducción en invierno.
El Gobierno ha aprobado una nueva norma que entrará en vigor el próximo 1 de octubre de 2026 y que introduce una prohibición concreta: cuando la nieve dificulte la circulación en autopistas y autovías, los conductores no podrán realizar adelantamientos.

Qué cambia exactamente con la nueva norma
Hasta ahora, ante la nieve, los conductores debían reducir la velocidad y extremar la precaución. Con la nueva regulación, recogida en el Real Decreto 518/2026, que modifica el Reglamento General de Circulación, la obligación va más allá: además de aminorar la marcha, tendrán que circular por el carril situado más a la derecha.
En las vías que cuenten con tres o más carriles por sentido, se podrá usar también el carril inmediatamente contiguo al derecho. Lo que queda expresamente prohibido es adelantar en esas circunstancias, algo que hasta ahora era una recomendación de seguridad y que pasa a ser una prohibición con sanción.

Por qué se prohíbe adelantar con nieve
La razón de la medida es práctica: dejar libres los carriles de la izquierda para facilitar el paso de los vehículos de emergencia y de las máquinas quitanieves. Con ello se busca evitar que los adelantamientos o las posibles retenciones compliquen todavía más la circulación cuando la calzada ya presenta dificultades por la nieve.
De este modo, la norma pretende que el tráfico fluya de la forma más ordenada posible en condiciones adversas, priorizando el paso de los servicios que trabajan para restablecer la normalidad en la vía.
Cuándo se aplica la prohibición y qué multa conlleva
Conviene aclarar un matiz importante, porque la prohibición no se aplica por el simple hecho de que haya algo de nieve visible en la carretera. El texto oficial establece que entrará en juego cuando la circulación se vea dificultada por las condiciones de la calzada a causa de la nieve, delimitando así en qué situaciones rige.
Incumplir esta nueva obligación tendrá la consideración de infracción grave y estará sancionado con una multa de 200 euros. Se trata, en definitiva, de una medida pensada para las jornadas de nevadas intensas, no para cualquier presencia puntual de nieve, con la que la DGT busca reforzar la seguridad en las situaciones de conducción más complicadas del invierno.














