Durante el crecimiento de las tensiones entre Estados Unidos e Irán, distintas potencias bélicas se encuentran en el proceso de modernización de su flota con submarinos y buques de guerra para la próxima década. La creciente competencia global y la necesidad de proyectar poder han respaldado estas decisiones armamentísticas.
Tanto la Marina Real Británica como la Marina Nacional Francesa han modernizado sus buques de guerra con proyectos tales como los submarinos clase Dreadnought y las fragatas clase Type 26 en Reino Unido.
Estas unidades destacan por su deserción, capacidad de operar durante largos períodos sin necesidad de salir a la superficie y un equipamiento avanzado para misiones. Estas nuevas naves están pensadas para misiones que van desde la vigilancia hasta el lanzamiento de misiles de precisión.
La potencia de Europa que transforma el poder naval global
Submarinos Dreadnought: Futuro de la disuasión nuclear
Los proyectos como los submarinos clase Dreadnought son programas de ingeniería naval militar, dedicados a construir los submarinos de misiles balísticos nucleares (SSBN) más avanzados para la disuasión estratégica de un país.
Este programa pretende asegurar la continuidad de la disuasión nuclear estratégica a través de submarinos que operan de forma sigilosa y pueden lanzar misiles balísticos con carga nuclear desde posiciones ocultas en el océano.
La clase Dreadnought está llamada a sustituir a los actuales submarinos de la clase Vanguard, responsables de la disuasión británica. Al igual que estos, estarán equipados con los misiles Trident II D5, que seguirán siendo el pilar del sistema nuclear del Reino Unido.
Submarinos de la clase Astute: la élite de ataque de la Royal Navy
El programa de submarinos de clase Astute representa la nueva generación de submarinos de ataque nuclear de la Marina Real Británica, un eje central en la estrategia de disuasión del Reino Unido.
Construidos por BAE Systems, destacan por combinar una autonomía prácticamente ilimitada, gracias a un reactor nuclear avanzado, con un nivel de sigilo excepcional, fundamentado en recubrimientos anecoicos y un sistema de propulsión ultrasilencioso.
Estos submarinos pueden lanzar torpedos Spearfish y misiles de crucero Tomahawk, además de funcionar como plataformas de inteligencia y mando. Su elevada capacidad de carga y su tamaño consolidan a la clase Astute como una pieza clave en las operaciones de vigilancia, protección y ataque del Reino Unido en el transcurso de la próxima década.