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Las altas temperaturas registradas en España y distintos países de Europa volvieron a poner en el centro del debate las condiciones laborales de quienes trabajan al aire libre o en espacios sin una climatización adecuada. En este contexto, distintas organizaciones sindicales reclamaron a la Unión Europea la implementación de medidas comunes y obligatorias para reducir los riesgos que el calor extremo puede representar para la salud de los trabajadores.

Ante el aumento generalizado de temperaturas, la Confederación Europea de Sindicatos (CES) y federaciones de sectores como la alimentación, el turismo, la agricultura, el empleo público y la construcción reclamaron a la Comisión Europea que impulse normativas y prácticas que favorezcan la protección de los trabajadores frente a condiciones climáticas que imposibiliten el desarrollo normal del trabajo o impliquen un riesgo para su salud física.

Este reclamo resulta de particular importancia en un contexto en el que las olas de calor alcanzaron temperaturas extremas y afectaron especialmente a quienes desarrollan sus tareas al aire libre.

Qué medidas presentaron los sindicatos ante la Comisión Europea para trabajadores expuestos al calor extremo

Las entidades propusieron establecer temperaturas máximas en el trabajo y límites a la exposición que se basen en parámetros científicos reconocidos, a partir de los cuales debería ajustarse o suspenderse la actividad. También plantearon la posibilidad de llegar a acuerdos sobre los descansos, incluyendo pausas remuneradas, agua y refrigeración, y horarios de trabajo ajustados durante los episodios de altas temperaturas.

Oficial | Los sindicatos reclaman más protección para los trabajadores expuestos a temperaturas extremas. Fuente: Freepik.Freepik

Incluso, la CES exhortó a la Comisión Europea a que garantice por ley pausas de hidratación para proteger a los trabajadores durante las altas temperaturas. De esta forma, la organización sindical pidió que el Ejecutivo comunitario blinde el derecho a descansos sin pérdida de salario cuando las temperaturas superen los 30 grados centígrados.

También, pidió que la futura Ley de Empleos de Calidad asegure el acceso a agua, sombra, instalaciones sanitarias y medidas específicas para los trabajadores más vulnerables.

Los peligros para los trabajadores expuestos al calor extremo

El pedido de mayor protección para los trabajadores expuestos a altas temperaturas y condiciones climáticas peligrosas llega después de una serie de muertes que la CES consideró evitables el verano pasado, entre ellas la de un jornalero que falleció en Lleida, España, tras recolectar fruta a temperaturas superiores a los 40 grados.

Según datos de la Confederación Europea de Sindicatos, el riesgo de accidentes laborales aumenta entre un 5% y un 7% cuando se superan los 30 grados, y entre un 10% y un 15% por encima de los 38 grados. Además, la organización asegura que el número de trabajadores expuestos a olas de calor en la Unión Europea creció un 60% en las últimas dos décadas, mientras que las muertes laborales relacionadas con el calor aumentaron un 42% desde el año 2000.

Oficial | Los sindicatos reclaman más protección para los trabajadores expuestos a temperaturas extremas. Fuente: EFE.EFE

Por su parte, un estudio presentado por el Instituto Sindical Europeo estima que 130 millones de trabajadores del continente están expuestos al estrés térmico en sus puestos de trabajo. Esta situación estaría relacionada con alrededor de 277.000 lesiones y 230 muertes anuales.

Además, la Comisión Europea había publicado en 2023 una guía para que las empresas adoptaran medidas preventivas ante condiciones de calor extremo. Sin embargo, la CES denunció que muchos empleadores se negaban a aceptar medidas específicas para prevenir accidentes y resguardar la salud de los trabajadores en los convenios colectivos.

De esta manera, los sindicatos buscan que la protección frente al calor extremo deje de depender únicamente de las decisiones de cada empleador y pase a estar respaldada por una normativa común en toda la Unión Europea. El objetivo es establecer criterios claros para adaptar las jornadas, garantizar los descansos y suspender la actividad cuando las temperaturas representen un riesgo para la salud de los trabajadores.