

Existen diversas razones por las cuales se aconseja cenar ligero y evitar las comidas copiosas antes de ir a dormir. El motivo principal está relacionado con la calidad del sueño. Cuando el organismo se encuentra ocupado en la digestión de una gran cantidad de alimentos, puede resultar complicado alcanzar el estado de relajación necesario para un sueño profundo y reparador.
Asimismo, se vincula con el aumento de peso y los problemas digestivos.
Durante la noche, el cuerpo no quema calorías de la misma manera que lo hace durante el día, lo que incrementa la probabilidad de que las calorías adicionales consumidas en la noche se conviertan en grasa. Además, ingerir grandes cantidades puede ocasionar problemas como acidez estomacal, indigestión y reflujo ácido.

Esto no implica que debas renunciar a las comidas antes de dormir. Existen cuatro alimentos, en particular, que pueden ayudarte a combatir el insomnio y mejorar tu descanso. ¿Cuáles son?
Los 4 alimentos que combaten el insomnio
Frutas que mejoran el sueño
El plátano, las cerezas y los dátiles son alimentos beneficiosos que favorecen la relajación y optimizan el descanso. Esto se atribuye a que estas tres frutas incrementan la producción de melatonina, un neurotransmisor que facilita el sueño y regula los ritmos biológicos.
Frutos secos
La ingesta de las almendras -fuente de grasas saludables y proteínas- produce una sensación de saciedad que contribuye, en particular, a evitar cenas copiosas y a prevenir una digestión pesada durante la noche. Además, actúan como fruta fresca, ya que favorecen la relajación gracias a la melatonina.
Pescado
Es de público conocimiento que el pescado es una excelente fuente de Omega 3. Sin embargo, ¿sabías que también contiene glutamato de forma natural? Este componente es fundamental para que tu cuerpo produzca un neurotransmisor llamado GABA, que favorece un buen descanso.
Semillas
Tanto las semillas de girasol o sésamo, así como las de calabaza, constituyen alimentos altamente nutritivos que proporcionan triptófano, un aminoácido esencial en la síntesis de serotonina y melatonina, la hormona responsable del sueño.












