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La Armada Española evalúa una importante modernización de su flota con el estudio de un nuevo portaaviones inspirado en el ‘Charles de Gaulle francés, que supondría el regreso del país a los portaaviones dedicados.

De esta manera, se encuentra trazando las líneas maestras de su estrategia naval para las próximas décadas. En el marco del horizonte 2030-2040, se han iniciado estudios conceptuales para la posible incorporación de un portaaviones de propulsión convencional y gran tonelaje, un paso determinante para mantener el rol de España en la defensa marítima internacional.

La Armada Española desafía a las grandes potencias y avanza con un nuevo buque insignia: sería el primero de su historia.
La Armada Española desafía a las grandes potencias y avanza con un nuevo buque insignia: sería el primero de su historia.

La Armada invierte en un portaaviones como el Charles de Gaulle

El nuevo buque se concibe tomando como referencia el Charles de Gaulle, el portaaviones nuclear francés que ha marcado un antes y un después en la defensa de Europa.

En contraste con el modelo francés, la propuesta española optará por un sistema de propulsión convencional. No obstante, el diseño contempla capacidades análogas, incluyendo una amplia cubierta de vuelo, sistemas de defensa avanzados y la posibilidad de operar en misiones internacionales de larga duración.

De acuerdo con fuentes militares citadas por la agencia EFE, el buque podría albergar entre 20 y 30 aviones de combate de última generación, lo que lo convertiría en un componente crucial en el despliegue aéreo embarcado. La empresa pública Navantia, responsable de la construcción naval militar en España, se encuentra actualmente trabajando en los estudios de viabilidad técnica bajo encargo directo de la Armada.

La Armada Española desafía a las grandes potencias y avanza con un nuevo buque insignia: sería el primero de su historia.
La Armada Española desafía a las grandes potencias y avanza con un nuevo buque insignia: sería el primero de su historia.

Este proyecto no es aislado: también se prevé la adquisición de un nuevo buque anfibio, similar al actual Juan Carlos I. Con 231 metros de eslora y 26.000 toneladas de peso, el Juan Carlos I representa en la actualidad la joya de la flota. Sin embargo, el nuevo portaaviones estaría destinado a superar esas cifras, posicionándose como el verdadero buque insignia del país.

España impulsa la modernización de su flota con tecnología avanzada y visión global

Actualmente, el buque insignia de la flota española es el Juan Carlos I (L-61), un buque de proyección anfibia (LHD) de 231 metros de eslora y 26.000 toneladas que asume de forma polivalente el rol de portaaviones ligero.

El nuevo proyecto, sin embargo, recuperaría la figura del portaaviones puro —heredero del histórico Príncipe de Asturias (R-11)—, pero superando con creces sus dimensiones y capacidades, desplazando más de 40.000 toneladas a plena carga.

El impulso de estas evaluaciones forma parte de la estrategia global para garantizar la soberanía naval y la interoperabilidad con la OTAN. Con buques de mayor tonelaje y autonomía, la Armada Española busca consolidar su presencia en la primera línea de las potencias navales europeas.