

El empresario catalán José Elías, presidente de Audax Renovables y una de las grandes fortunas de España, volvió a generar debate en redes sociales tras compartir una reflexión sobre el mundo empresarial y la construcción de la imagen profesional. A través de su cuenta en X (@jose_elias_nvr), el directivo cuestionó los códigos tradicionales asociados al éxito.
En su propia experiencia, Elías comentó que durante años asumió que debía proyectar una imagen determinada para ser tomado en serio. Sin embargo, con el paso del tiempo, llegó a una conclusión que hoy resume con claridad: “No hace falta una corbata para demostrar que sabes de lo que hablas”.
¿Cuál es el problema que plantea José Elías?
El empresario explicó que, al iniciar su carrera, sentía la necesidad de aparentar una seriedad que no siempre coincidía con su identidad. “Cuando monté mi primera empresa, siempre vestía de traje. Pensaba que tenía que aparentar seriedad”, relató, reconociendo que esa decisión respondía más a una inseguridad personal que a una necesidad real del negocio.
En ese sentido, detalló que intentaba compensar lo que creía que le faltaba, como su aspecto físico o su juventud, con una imagen más rígida: “Intentaba compensar lo que creía que me faltaba con una apariencia que no era la mía”. Incluso recordó que, siendo ingeniero con apenas 20 años, le costaba que lo tomaran en serio al liderar equipos.
Para Elías, este enfoque es un error porque genera consecuencias negativas: oculta la identidad, reduce el orgullo por el trabajo propio y aleja al profesional de la realidad de su negocio. En sus palabras, “deja de esconderte detrás de un disfraz de empresario serio”.

¿Cuál es su consejo para los profesionales?
Frente a este problema, el presidente de Audax Renovables propone un cambio de enfoque basado en la autenticidad. “Hoy tengo claro que hay que ser natural. Sin disfraces ni discursos falsos”, afirmó, destacando la importancia de mostrarse tal cual uno es.
Elías sostiene que el respeto profesional no se construye a partir de la apariencia, sino del valor real que se ofrece. Por eso, recomienda centrarse en la calidad del servicio y en la cercanía con las personas: “Vende un servicio de calidad, sé cercano y la gente te respetará por lo que haces”.
En definitiva, su mensaje apunta a reforzar la confianza en la identidad propia dentro del ámbito empresarial. “Sé tú mismo y enorgullécete de ello”, concluyó, insistiendo en que la autenticidad es una herramienta más poderosa que cualquier código de vestimenta.














