En esta noticia

Jonathan Andic, primogénito del fundador de Mango Isak Andic, envió hoy martes una carta abierta a la plantilla de la compañía en la que le comunica su decisión de dejar de forma temporal su cargo como vicepresidente del consejo de administración de la empresa de moda para centrarse en defender su inocencia.

Con todo, aclaró que conservará sus responsabilidades en los proyectos familiares, empresariales y sociales.

El único hijo varón de Isak, producto de su primer matrimonio, decidió dar este paso tras el giro que la pasada semana dio el caso por la muerte de su padre, cuando Jonathan fue detenido por su presunta relación con el probable homicidio del hombre más rico de Cataluña, con una fortuna valorada en 4500 millones de euros. Andic fue puesto en libertar tras pagar una fianza de un millón de euros.

Como se recordará, Isak murió tras caer desde una altura de más de 100 metros durante una excursión en la montaña de Collbató, en Barcelona. El hecho ocurrió el pasado 14 de diciembre y el único testigo fue, precisamente, el hijo del empresario turco.

Según versiones que no fueron desmentidas, padre e hijo habían planificado esa excursión a solas con el objetivo de acercar posiciones y sellar la paz, luego del distanciamiento provocado por el malestar de Isak respecto de cómo su heredero gestionó el grupo empresarial tras su decisión de alejarse de la compañía para dar la vuelta al mundo en su barco.

Escribo estas palabras con sinceridad y humildad, desde el dolor, la impotencia y la frustración de encontrarme ante un relato de presunta culpabilidad que no responde a la realidad. Hace unos diecisiete meses perdí a mi padre, en unas circunstancias profundamente dolorosas para mí, mi familia y nuestro entorno cercano”, comienza la misiva Jonathan Andic.

Punto seguido, añade que “a ese duelo se ha sumado el hecho de tener que convivir con la más grave, injusta e infundada acusación que puede recaer sobre una persona”.

Quien hasta ahora ejerció como vicepresidente del consejo de administración, expresa, “desde el corazón”, que he querido “y quiero profundamente a los míos, y de una manera muy especial, a mi padre”.

 Mango Isak Andic
Mango Isak Andic

“Vivimos juntos muchos momentos felices, entrañables y llenos de cariño. Como sucede en tantas familias, también hemos tenido momentos difíciles y complejos, que superamos con gran esfuerzo, generosidad y ayuda. El amor, el respeto y el vínculo que siempre hemos sentido forman parte del ADN de nuestra familia, como saben aquellos que nos conocen bien”, continua.

Relato público parcial

Para Jonathan, se ha construido un relato público con una visión parcial, descontextualizada y tergiversada, que, según afirma a sus empleados, “ha generado una percepción de culpabilidad ajena a la realidad”.

Por otra parte, sabe muy bien que se encuentra en una situación tremendamente delicada, por lo que confiesa que desmontar el relato “exigirá tiempo, esfuerzo y una dedicación intensa”.

De ahí su anuncio de poner la atención y el foco que exige su defensa en el proceso judicial, en este momento. Hecho, que reconoce, “no me permite mantener el alto compromiso que exige mi rol en la compañía”. “Por este motivo”, afirma, “y desde la responsabilidad, he decidido apartarme temporalmente de mi dedicación a Mango, conservando el vínculo con otros proyectos familiares, empresariales y sociales”. Vale recordar que Jonathan Andic y sus dos hermanas controlan el 95% del capital de Mango.

Lo mejor para la empresa

Andic, consciente del daño de reputación que le puede acarrear a Mango su foto ingresando esposado al juzgado, confiesa ante la plantilla que toma la decisión de abandonar su cargo con tristeza, “pero convencido de que es lo mejor para la compañía y para mí. Afronto este proceso con serenidad y entereza, y necesito concentrar toda mi energía en demostrar mi inocencia.

Concluye que cuenta con el pleno apoyo de su familia y de su entorno. De ahí que, asegura, “asumo esta situación con la tranquilidad y la convicción de que los hechos demostrarán de forma clara mi inocencia, y de que la verdad acabará imponiéndose”.