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Hay frases que trascienden a la persona con la que se identifican y se convierten en un mensaje universal. Una de ellas es “Lo único más grande que el poder de la mente es el coraje del corazón”, una reflexión que suele asociarse a John Nash, el matemático estadounidense que ganó el Premio Nobel de Economía en 1994.

El mensaje sostiene que ninguna capacidad intelectual, por brillante que sea, sustituye a la valentía necesaria para afrontar las dificultades personales. Y aunque la cita se ha ligado durante años a la figura de Nash, su origen real es menos conocido de lo que parece.

John Forbes Nash, matemático y ganador del premio Nobel.
John Forbes Nash, matemático y ganador del premio Nobel.German Pavlov "SILUET Studio"

De dónde viene realmente la frase

Conviene aclararlo desde el principio: la frase no la pronunció ni la escribió Nash. En realidad se popularizó a través de Una mente maravillosa, el filme de 2001 sobre su vida, y corresponde al eslogan de la campaña de promoción de la película, dirigida por Ron Howard y protagonizada por Russell Crowe en el papel del matemático.

Con ese lema, la producción resumía el eje central de la historia: el equilibrio entre el talento intelectual de Nash y la fortaleza personal que necesitó para sostenerlo. De ahí que, con el tiempo, la frase acabara atribuyéndose al propio matemático, cuando fue una creación publicitaria pensada para capturar el espíritu de su historia.

Por qué la frase encaja con la vida de Nash

Aunque no sea suya, la reflexión conecta de lleno con su biografía, y quizá por eso ha calado tanto. La vida de Nash estuvo marcada por una brillantez matemática precoz y, más tarde, por un trastorno esquizofrénico que atravesó durante casi 25 años. La película dramatiza ese contraste en su tramo final, cuando retoma la docencia en Princeton pese a las secuelas de la enfermedad.

La cita, de hecho, coincide con el propio relato que Nash hizo sobre su recuperación en el texto autobiográfico que escribió para la Fundación Nobel en 1994. Allí explicó que su mejoría fue gradual y que dependió de rechazar de forma consciente el pensamiento delirante que lo había acompañado durante años, un proceso que describió como una decisión racional sostenida en el tiempo, más que como una cura repentina.

Por eso la frase se sigue citando hoy en charlas y contenidos sobre salud mental, por el vínculo que traza entre el logro intelectual y la resiliencia. Sirve para señalar que sostener una capacidad excepcional a lo largo del tiempo depende tanto del carácter como del talento.

Quién fue John Nash

John Nash nació el 13 de junio de 1928 en Bluefield, Virginia Occidental, hijo de un ingeniero eléctrico. Estudió en Carnegie Tech (hoy Universidad Carnegie Mellon), donde cambió la ingeniería química por las matemáticas gracias a una beca, y se doctoró en la Universidad de Princeton con una tesis sobre juegos no cooperativos en 1950.

Entre 1951 y 1959 fue instructor en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), donde investigó geometría diferencial y ecuaciones en derivadas parciales. En 1957 se casó con una física del MIT nacida en El Salvador, poco antes de que la enfermedad marcara las dos décadas siguientes de su vida, con varias hospitalizaciones.

La remisión de los síntomas llegó de forma gradual desde finales de los años sesenta. En 1994 recibió el Premio Nobel de Economía por sus aportaciones a la teoría de juegos, un trabajo que revolucionó no solo las matemáticas, sino también la economía, la biología y la estrategia.