

Una alianza público-privada trabaja en un tren que promete cambiar la conectividad entre los Emiratos Árabes Unidos y Omán. El proyecto Hafeet Rail es la primera red ferroviaria transfronteriza de la región y busca integrar la red nacional de Emiratos con el puerto de Sohar en Omán.
En el marco de las tensiones crecientes entre Medio Oriente y las potencias occidentales, la colaboración entre las naciones miembro puede ser fundamental para fortalecer a la región. Es por eso que, impulsado por Etihad Rail, Oman Rail y Mubadala, el plan propone un corredor mixto de pasajeros y carga que transformaría el flujo comercial en el Golfo.
El tren está valorado en unos 2500 millones de euros y se plantea como un eje estratégico para consolidar cadenas logísticas y abrir nuevas rutas hacia mercados globales. La infraestructura enlazará ciudades clave y reducirá drásticamente tiempos de circulación entre puertos y centros económicos.
La línea comercial que revolucionará el comercio mundial
La línea tendrá una extensión total de 303 kilómetros, de los cuales 238 conforman la conexión principal entre Abu Dabi y Sohar, pasando por Al Ain. El trazado incluirá más de 12 estaciones de pasajeros y un entramado de más de 15 instalaciones integradas de carga que vincularán cinco puertos estratégicos.
El diseño contempla trenes de alta velocidad para pasajeros, con capacidad de alcanzar hasta 200 km por hora, y unidades de carga que circularán a 120 km por hora, optimizando tiempos operativos y la sincronización de envíos internacionales.

¿Cuáles son los beneficios que traerá la construcción del tren?
Entre los beneficios para los pasajeros figuran viajes más cortos y confortables: la ruta Abu Dabi–Sohar vía Al Ain se reducirá a aproximadamente 1 hora y 40 minutos, frente a las más de tres horas que toma hoy por carretera. También mejorará la accesibilidad para desplazamientos laborales y escapadas turísticas.
Para el comercio, Hafeet Rail ofrecerá una alternativa confiable a las rutas por carretera, eliminando retrasos en los pasos fronterizos y permitiendo un intercambio más fluido entre puertos, lo que puede abaratar costos logísticos y potenciar exportaciones e importaciones.
Los próximos pasos del proyecto y los retos por delante
La construcción ya comenzó y la compañía promotora trabaja en definir el cronograma de entrada en operación; sin embargo, aún falta confirmar fechas precisas de puesta en marcha y completar permisos transfronterizos.
La puesta en marcha exigirá coordinación regulatoria entre los dos países, inversiones complementarias en terminales y la articulación de servicios ferroviarios y portuarios para garantizar que la infraestructura cumpla sus objetivos económicos y sociales.














