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La tensión entre Renfe y el Sindicato Ferroviario (SF) volvió a evidenciarse este miércoles durante la segunda y última jornada de huelga convocada por la organización sindical. La protesta, motivada por el futuro de Renfe Mercancías, reunió a decenas de trabajadores que denuncian un proceso de privatización encubierta y el cierre de instalaciones vinculadas al transporte ferroviario de mercancías.

Aunque la compañía pública aseguró que los servicios se desarrollaron con normalidad, el conflicto refleja el creciente desacuerdo sobre el rumbo de una actividad estratégica para el ferrocarril español y anticipa posibles nuevos enfrentamientos en los próximos meses.

El Sindicato Ferroviario denuncia el “desmantelamiento” del negocio de mercancías

Durante una manifestación celebrada frente a la sede de Renfe, el portavoz del Sindicato Ferroviario, Rafa Escudero, acusó al Ministerio de Transportes y a la dirección de la empresa de impulsar un proceso de desmantelamiento del ferrocarril público mediante la venta de Renfe Mercancías y el cierre de distintas bases de mantenimiento.

Según el dirigente sindical, estas medidas contradicen los compromisos adquiridos en el acuerdo firmado en noviembre de 2023 sobre la búsqueda de un socio estratégico para la filial de mercancías.

Escudero sostuvo que dicho acuerdo garantizaba la continuidad del empleo, así como el mantenimiento de las funciones que actualmente desempeña la plantilla en la conducción de trenes y la reparación de locomotoras y vagones.

Huelga en Renfe: el Sindicato Ferroviario carga contra la venta de MercancíasEFE

Renfe destaca un seguimiento mínimo de la huelga

Por su parte, Renfe aseguró que la segunda jornada de huelga tuvo una incidencia muy reducida. La compañía cifró el seguimiento en apenas un 1,5 % de la plantilla, el mismo porcentaje registrado durante los paros del pasado 29 de junio.

El operador público informó además de que los servicios comerciales de alta velocidad y larga distancia, incluidos AVE, Avlo, Alvia, Euromed e Intercity, funcionaron prácticamente con normalidad. En cuanto a los servicios públicos de Cercanías, Rodalies y Media Distancia, se cancelaron 21 trenes del total programado en todo el país.

Cierre de talleres y externalización del mantenimiento

Uno de los principales motivos de la movilización sindical es la reorganización de diversas actividades de mantenimiento. El Sindicato Ferroviario denuncia que el mantenimiento de las locomotoras diésel serie 333, anteriormente realizado en talleres de Renfe ubicados en Vicálvaro, Salamanca, Ourense y Sevilla, ha pasado a manos de una empresa privada.

Asimismo, la organización criticó el cierre del taller de material remolcado de Miranda de Ebro y de varias bases de asistencia técnica de mercancías situadas en Santurtzi, Portbou, Irún, Sagunto y Escombreras, medidas que considera parte de una estrategia para reducir el peso de Renfe Mercancías dentro del grupo público.

Más de 2000 trabajadores podrían verse afectados

Según las estimaciones del sindicato, alrededor de 1100 empleados vinculados directamente a Renfe Mercancías resultarían afectados por el acuerdo con Medway, socio estratégico elegido para impulsar la actividad. Además, la repercusión alcanzaría a otros trabajadores del grupo por las posibles reubicaciones de personal en distintas áreas de Renfe.

Aunque por el momento no se han anunciado nuevas huelgas, el Sindicato Ferroviario ha advertido que continuará analizando la situación con la plantilla y no descarta futuras movilizaciones si avanza el proceso de reorganización de Renfe Mercancías.