El Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades (ECDC) informó este lunes de que los análisis genéticos del hantavirus del crucero neerlandés MH Hondius apuntan a que se trata de la variante Andes, ya conocida, y no de una nueva, por lo que no hay evidencia de que sea más dañina.
“La reciente secuenciación genética del virus sugiere firmemente que las muestras confirmadas del pasajero evaluado están vinculadas a la misma fuente original de la infección. La información genómica indica también que el virus implicado en el brote es similar a los virus Andes que ya se sabe que circulan en Sudamérica y no es una nueva variante”, informó este organismo de referencia de la Unión Europea (UE) en un comunicado.
Por su parte, el ECDC resaltó que “actualmente no hay evidencia de que esta variante se transmita más fácilmente o cause una enfermedad más grave que otros virus de la variante Andes”.
El barco MV Hondius partió el pasado 1 de abril desde la terminal portuaria de Ushuaia, la ciudad más austral de Argentina, con destino a Cabo Verde y durante la travesía se produjo un brote de hantavirus, que ha causado, hasta el momento, la muerte de tres personas. El crucero lleva días fondeado en la entrada del puerto de Granadilla de Abona, en la isla atlántica española de Tenerife, mientras sus ocupantes están siendo repatriados a sus respectivos países.
¿Cómo se contagia el hantavirus?
El hantavirus se encuentra en la orina, las heces y la saliva del ratón. Cuando estas se secan, el virus puede pulverizarse en el aire y la persona lo respira al limpiar graneros, cobertizos o caminar por zonas de matorrales.
En ese sentido, Serge Morand, director de investigación en el Centro Nacional de Investigación Científica de Francia (CNRS), constató que el hantavirus es “más peligroso” que el virus del covid-19, pues infecta directamente los pulmones.
Casos en todo el mundo y tasa de mortalidad
Maria Joao Forjaz, presidenta de la Sociedad Española de Epidemiología, ha explicado a EFE los últimos informes científicos en Argentina, que cifran la tasa de mortalidad en torno a un 32 por ciento, aunque puede elevarse hasta el 50 por ciento. Precisamente, el Gobierno ha explicado que en América se detectan unos cientos de casos al año en todo el continente, pero son los más graves, con una letalidad de entre el 30 y el 50 por ciento.
La mayoría de los casos en todo el mundo -que la Organización Mundial de la Salud estima entre 10.000 y 100.000 anuales- se registran sobre todo en Asia oriental y en el norte y centro de Europa, donde la enfermedad es endémica, pero generalmente leve.
Cifras en Europa
En 2023 -uno de los años con menos infecciones porque su proliferación está ligada a la población de roedores- se notificaron 1885 casos en 28 países europeos, que en un 96 por ciento eran infecciones de la variante Puumala, leve y raramente mortal (1 por ciento).
En España no se ha notificado ningún caso autóctono en el periodo 2019-2023, y la infección documentada corresponde a un viajero atendido el hospital de Vall d’Hebrón en 2018 tras volver de Nepal.
¿Hay vacuna contra el hantavirus?
Actualmente no existe un tratamiento específico para las infecciones por hantavirus, por lo que es fundamental la detección precoz monitorizando los síntomas y la atención sanitaria para prevenir el deterioro del paciente y trasladarlo a la UCI antes de que presente una insuficiencia respiratoria grave.
“No hay un tratamiento específico, ni vacuna ni tratamiento para el virus, aunque sí sabemos que es muy importante la atención médica temprana, que puede salvar vidas”, ha explicado Maria Joao Forjaz.
En este contexto, la Sociedad Española de Medicina Intensiva, Crítica y Unidades Coronarias ha explicado en un comunicado que “la detección precoz del paciente con infección es fundamental, ya que permite anticipar el deterioro clínico y trasladar al paciente a la UCI antes de que presente la fase de insuficiencia respiratoria grave”.
“En fases avanzadas, sin embargo, el margen terapéutico es mucho más limitado”, explica el comunicado, que informa de que “actualmente no existe un tratamiento farmacológico efectivo” y que tampoco está indicado el uso de antibióticos, a menos de que se sume una infección bacteriana.