

Un nuevo estudio científico realizado por especialistas de Loma Linda University Health analizó los hábitos alimentarios de miles de adultos mayores durante más de una década y encontró una posible relación entre el consumo regular de huevos y un menor riesgo de desarrollar Alzheimer.
Los resultados sugieren que comer huevos con frecuencia podría otorgar un beneficio significativo contra esta enfermedad neurodegenerativa, especialmente en adultos mayores a 65 años.
El estudio científico que relacionó el consumo de huevos con un menor riesgo de Alzheimer
El trabajo, publicado en The Journal of Nutrition, analiza datos de aproximadamente 40,000 participantes. Para identificar los casos con Alzheimer a lo largo de la investigación, los investigadores utilizaron registro médicos del sistema de Medicare.
El seguimiento promedio de los participantes fue de 15.3 años, lo que permitió observar cómo la frecuencia de consumo de huevos se relacionaba con el desarrollo de la enfermedad.

El investigador principal Joan Sabaté, profesor de la escuela de Salud Pública de la universidad, los resultados mostraron asociaciones claras
- Comer al menos cinco huevos por semana se relacionó con una reducción del riesgo de Alzheimer de hasta el 27%.
- Consumir huevos entre dos y cuatro veces por semana se asoció con una reducción del 20%
- Un consumo menos frecuente, de una a tres veces por mes, mostró una reducción del riesgo del 17%
La ingesta de este alimento fue evaluada tanto de manera directa como indirecta, por ejemplo, a través de productos horneados o alimentos procesados.
Por qué los huevos podrían ayudar a mantener una buena salud cerebral, según el estudio
Los expertos indicaron que en los huevos están presentes varios nutrientes relacionados con la salud cerebral. Son, por ejemplo, una buena fuente de colina, un nutriente que participa en la producción de acetilcolina, clave para la memoria y la función sináptica.
Además, contienen luteína y zeaxantina, dos carotenoides capaces de almacenarse en el tejido cerebral y que se asocian con mejor rendimiento cognitivo.
También aportan ácidos grasos omega-3 y fosfolípidos, presentes especialmente en la yema. Estos compuestos son importantes para el funcionamiento de los neurotransmisores en el cerebro.
Es clave destacar que los resultados de este estudio respaldan la inclusión de huevos siempre dentro de una alimentación equilibrada.













