

El Ayuntamiento de Madrid avanza a paso firme en el calendario para la apertura definitiva del nuevo túnel de la A-5 (Paseo Verde del Suroeste). Esta infraestructura clave, diseñada para transformar la movilidad del suroeste y soterrar la autovía, se encuentra en una fase crucial de su ejecución tras haber completado con éxito los trabajos de excavación de los subterráneos.
Según lo comunicado por Borja Carabante, delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, los plazos se están cumpliendo rigurosamente. Se prevé que el túnel esté totalmente operativo y abierto a la circulación de vehículos a finales de diciembre de 2026, coincidiendo con el final de los trabajos principales de ingeniería tras más de dos años de obras intensivas desde su inicio en octubre de 2024.

El nuevo túnel de la A-5 en Madrid encara su recta final: abrirá al tráfico a finales de 2026
Este macroproyecto, que unirá de forma subterránea la conexión de la A-5 con los túneles existentes de la M-30 bajo la avenida de Portugal, tiene como gran hito paralelo la creación del Paseo Verde del Suroeste.
Mientras los coches continúan circulando provisionalmente por desvíos en superficie, las obras en el exterior para urbanizar la zona comenzarán en septiembre de este mismo año.
Para hacer posible la construcción de la estructura del túnel, el Consistorio ha tenido que ir modulando el tráfico de la autovía mediante desvíos, ocupando las calzadas laterales y habilitando carriles provisionales (manteniendo siempre la capacidad de circulación en ambos sentidos), minimizando en lo posible el impacto para los miles de conductores que entran y salen diariamente de la capital.

Viajes más rápidos, seguros y barrios conectados
Una vez inaugurado, el nuevo túnel de la A-5 transformará de manera radical la vida y la movilidad en el suroeste de Madrid. La autovía registra actualmente un tránsito diario de aproximadamente 80.000 vehículos; con el nuevo soterramiento de 3,2 kilómetros, el tránsito en superficie disminuirá en un 90%, reduciendo drásticamente la contaminación acústica y las emisiones contaminantes.
El proyecto permitirá recuperar un inmenso espacio urbano, cohesionando los barrios de Lucero, Aluche y Las Águilas con Campamento y la Casa de Campo (distrito de Moncloa-Aravaca), que permanecían separados por una barrera de asfalto desde el año 1968.
En la superficie nacerá un gran bulevar peatonal y renaturalizado, equipado con carriles bici, paseos y la plantación de más de 7000 nuevos árboles.











