

La expansión del avispón oriental (Vespa orientalis) en distintas zonas del sur de España está generando dudas sobre cómo actuar cuando uno de estos insectos se aproxima a una persona. La recomendación principal de los especialistas es sencilla: evitar reaccionar de manera brusca.
Daniel Gómez, biólogo y especialista en control de plagas, explicó que cuando un ejemplar se posa sobre una persona lo más conveniente es permanecer tranquilo y esperar a que se marche por sí solo, en lugar de intentar golpearlo o espantarlo. Sus declaraciones fueron recogidas por ABC después de recientes avistamientos en Sevilla.
La recomendación coincide con las indicaciones sanitarias de la Junta de Andalucía para avispas y abejas. Ante su presencia no conviene realizar movimientos bruscos, porque pueden interpretar esa reacción como una amenaza.
Qué hacer si un avispón oriental se posa sobre el cuerpo
La primera reacción suele ser intentar apartar inmediatamente al insecto con la mano. Sin embargo, Gómez aconseja justamente lo contrario, y recomienda no golpearlo ni realizar movimientos rápidos para ahuyentarlo, sino darle tiempo para que se aleje.
La misma recomendación aparece en la información del servicio de Alergología del Hospital Universitario Reina Sofía. Si una avispa o abeja se posa sobre la piel o la ropa, aconseja no intentar matarla ni espantarla y permanecer quieto o moverse lentamente hasta que se vaya.
Otro comportamiento que conviene evitar es soplar directamente sobre el insecto. El aire exhalado contiene dióxido de carbono (CO₂), una señal que distintas especies de avispas pueden detectar y relacionar con una posible amenaza. Por eso, intentar expulsarlas mediante el aliento puede producir el efecto contrario al buscado.

Por qué preocupa la expansión del avispón oriental
El avispón oriental es una especie no autóctona cuya presencia ha aumentado en el sur de la Península. Un estudio de la Estación Biológica de Doñana-CSIC alertó este año de una expansión significativa de avispones invasores en Andalucía y de sus posibles efectos sobre los polinizadores y la actividad económica.
También, el Instituto de Agricultura Sostenible del CSIC mantiene durante 2026 un programa específico de vigilancia del Vespa orientalis en Córdoba. Los investigadores han constatado que puede aprovechar huecos de fachadas, tejados, muros y otras estructuras urbanas para construir sus nidos.
En este contexto, Daniel Gómez señaló que observar uno o varios ejemplares aislados no implica que exista una colonia, ya que las obreras pueden desplazarse varios cientos de metros en busca de alimento. Sin embargo, ver avispones de manera repetida entrando y saliendo en una misma dirección puede indicar la presencia de un nido relativamente próximo.
La preocupación no se limita a las picaduras. Estos avispones también pueden depredar abejas y otros insectos polinizadores, por lo que su expansión supone un desafío para los ecosistemas y para sectores como la apicultura.
Qué hacer si aparece un nido de avispón oriental
Ante la detección de un posible nido, los especialistas recomiendan no acercarse, no golpearlo, no bloquear su entrada y no intentar retirarlo utilizando métodos caseros. Una manipulación incorrecta puede desencadenar una respuesta defensiva de la colonia y aumentar el riesgo de múltiples picaduras.
El CSIC aconseja prestar especial atención cuando se observa un tránsito continuado de ejemplares entrando y saliendo de una cavidad en fachadas, cajas de persianas, tejados o muros.
Si se confirma o sospecha la presencia de un nido, la recomendación es comunicarlo a los servicios municipales competentes o recurrir a profesionales especializados.
En espacios privados, la intervención debería quedar en manos de empresas autorizadas de control de plagas. Cuando exista un riesgo inmediato para las personas, especialmente en zonas muy transitadas, puede ser necesario contactar con los servicios de emergencia.











