

La Aemet ha confirmado que una nueva ola de calor comenzará este domingo y afectará a buena parte de la Península y Baleares con temperaturas que podrán alcanzar los 42 grados, noches muy cálidas y un riesgo muy elevado de incendios.
Según la Agencia Estatal de Meteorología, el episodio se prolongará “probablemente hasta mediados de la próxima semana”, aunque todavía existe incertidumbre sobre su duración definitiva debido a la evolución atmosférica.
El episodio llegará apenas unos días después de la intensa ola de calor de finales de junio. Sin embargo, la Aemet advierte de que, aunque volverán a registrarse valores extremos, todavía resulta imposible determinar si será un episodio más severo.

La Aemet explica por qué todavía no puede confirmar si esta ola de calor será peor que la anterior
El portavoz de la Aemet, Rubén del Campo, ha explicado que todavía es pronto para comparar ambos episodios. “Es difícil ‘a priori’ saber si la nueva ola de calor será peor que la de junio”.
Del Campo ha precisado que la nueva ola de calor “probablemente hasta mediados de la semana que viene y afectará a buena parte de la península y Baleares”, aunque dependerá de la evolución de la situación atmosférica durante los próximos días.
Además, ha señalado que el comportamiento será distinto respecto al episodio anterior porque “las zonas más afectadas serán diferentes, pero en esas zonas donde afecte, desde luego se van a alcanzar temperaturas muy altas”.
El portavoz también recordó que durante la ola de calor de junio el mayor impacto se concentró en el tercio norte peninsular, mientras que ahora el escenario cambia por completo.
“Esta vez ahí es donde probablemente se darán las temperaturas más elevadas”, ha advertido en referencia a Andalucía occidental y amplias zonas de Extremadura, que quedaron más al margen del episodio anterior.
La segunda ola de calor dejará hasta 42 grados y el lunes será el día más extremo
La Aemet prevé que el domingo comience oficialmente esta segunda ola de calor del verano, impulsada por una dorsal sobre España y una dana situada al oeste de la Península.
Según el organismo, esta configuración favorecerá “la generación y extensión” de una masa de aire muy cálida y seca que disparará las temperaturas durante varios días consecutivos.
Las previsiones apuntan a que el domingo podrán alcanzarse:
- Hasta 42 grados en los valles fluviales del suroeste.
- Entre 39 y 41 grados en el cuadrante suroccidental.
- Entre 38 y 40 grados en el valle del Ebro y las depresiones del nordeste.
- Entre 37 y 39 grados en la Meseta Sur.
- Entre 35 y 37 grados en Baleares.
La Aemet considera que el lunes será “el día álgido del episodio”, cuando seguirán aumentando las temperaturas en el Cantábrico oriental, el valle del Ebro y la Comunidad Valenciana.
Durante esa jornada volverán a alcanzarse 42 grados en numerosos valles del interior peninsular, mientras que otras muchas zonas superarán ampliamente los 38 y 40 grados.
Noches tórridas, riesgo extremo de incendios e incertidumbre sobre el final del episodio
Además del calor diurno, la Aemet alerta de que muchas zonas del Mediterráneo, del centro y del sur peninsular registrarán noches tórridas, con temperaturas mínimas que podrían no bajar de los 25 grados.
Rubén del Campo ha explicado que “el punto álgido del episodio se situará entre el domingo y el martes”, cuando los termómetros podrán superar localmente los 42 grados en el valle del Ebro, Extremadura y Andalucía.
El organismo también ha advertido de que “el peligro de incendio aumentará de forma generalizada a valores muy altos”, favorecido por las altas temperaturas, el déficit hídrico acumulado, las tormentas previstas y las posibles rachas fuertes de viento.

Respecto al final del episodio, la Aemet mantiene cautela debido a la incertidumbre asociada a la posición de la dana. “Es probable que, a partir del domingo, se configure una ola de calor”.
Aunque el miércoles podrían comenzar los primeros descensos térmicos en algunas zonas, el portavoz ha subrayado que “el calor muy intenso continuará durante la mayor parte de la próxima semana”, por lo que todavía se esperan temperaturas superiores a los 36-38 grados en gran parte de España incluso después del episodio oficialmente considerado como ola de calor.















