

El cierre de un importante supermercado en el centro de Logroño generó un fuerte impacto entre trabajadores y vecinos de la zona. La cadena Lupa decidió bajar la persiana de su establecimiento ubicado en la calle Vara de Rey, una decisión que tomó por sorpresa a la plantilla y que dejó a varios empleados sin trabajo de forma inmediata.
El supermercado, situado en el número 32 de esta céntrica avenida de la capital riojana, cerró sus puertas de manera repentina tras una comunicación interna realizada el mismo día a los trabajadores. La noticia se dio a conocer durante una reunión convocada a primera hora de la mañana, lo que provocó desconcierto y malestar entre los empleados, quienes aseguraron no haber recibido advertencias previas sobre la decisión empresarial.

Un cierre inesperado para los trabajadores
En total, el establecimiento contaba con una plantilla de 16 trabajadores, que conocieron la noticia horas antes del cierre definitivo del local. Según se informó, algunos de ellos fueron despedidos, mientras que otros recibieron propuestas de recolocación en otros supermercados de la misma cadena dentro de la ciudad.
De acuerdo con datos difundidos por sindicatos, siete empleados recibieron cartas de despido, mientras que seis fueron reubicados en otros establecimientos de la empresa. El resto de los trabajadores no se encontraba en el centro de trabajo en el momento de la comunicación.
La decisión generó críticas por parte de organizaciones sindicales, que denunciaron la falta de negociación previa y el modo en que se comunicó el cierre. Desde el sindicato UGT señalaron que el anuncio se realizó sin un proceso de diálogo con los representantes laborales, lo que calificaron como una actuación inesperada que dejó a los empleados en una situación de incertidumbre.
El motivo del cierre de este supermercado
La empresa justificó el cierre del supermercado por problemas de rentabilidad. Según explicaron fuentes vinculadas a la compañía, el establecimiento de Vara de Rey era el más pequeño que la cadena tenía en la comunidad autónoma, lo que habría influido en la decisión de finalizar su actividad comercial en ese punto de la ciudad.

Pese a esta clausura, la empresa mantiene su presencia en la región con varios supermercados abiertos, tanto en Logroño como en otras localidades de La Rioja. La cadena continúa operando en diferentes barrios de la capital y en municipios cercanos, donde planea seguir desarrollando su actividad comercial.
Impacto en el comercio local
El cierre del supermercado Lupa de Vara de Rey también generó preocupación entre clientes habituales del barrio, que utilizaban el establecimiento para realizar sus compras diarias.
Además, el caso volvió a poner el foco en los cambios que atraviesa el sector comercial, donde la rentabilidad de algunos locales y la reorganización de las cadenas pueden provocar cierres inesperados.
Mientras tanto, sindicatos y trabajadores continúan reclamando explicaciones sobre el proceso y las condiciones de los despidos, al tiempo que piden abrir una mesa de diálogo con la empresa para garantizar soluciones laborales para los afectados.












