

Durante su vida laboral, la mayoría de los trabajadores sueña con el día de su jubilación. En España, la edad ordinaria de jubilación se sitúa en los 66 años y 10 meses. Aun así, quienes han cotizado al menos 38 años y 3 meses pueden optar por jubilarse antes de tiempo.
Sin embargo, hay pensionistas que han aportado a la Seguridad Social desde muy jóvenes y, pese a haber superado con creces los años exigidos por la ley, se encuentran con una reducción en su pensión al solicitar la jubilación anticipada.
Ese es precisamente el caso de Carmen Morera. A sus 63 años, y con 45 años de cotización a sus espaldas, lleva varios meses viendo cómo su pensión se reduce de forma constante. El motivo es un despido involuntario que la dejó sin posibilidad de reincorporarse al mercado laboral, lo que la obligó a jubilarse antes de lo previsto y a asumir la penalización que impone la Seguridad Social.

El reclamo de la jubilada y el motivo del recorte
En un vídeo publicado en el canal de YouTube de ASJUBI40, una asociación dedicada a defender los derechos de quienes han cotizado durante hasta 40 años de su vida, Carmen reveló: “Me han penalizado y me han recortado injustamente la pensión un 18% mes a mes”.
Su denuncia apunta a determinadas profesiones de riesgo, como bomberos o mineros, que sí pueden acogerse a una jubilación anticipada sin sufrir recortes permanentes en el importe de su pensión. Este privilegio les concede coeficientes reductores que adelantan su edad mínima de retiro.
Según los datos recopilados por la organización, más de 900.000 jubilados españoles con largas trayectorias de cotización han visto reducida su prestación al elegir el retiro anticipado.
“Somos la generación que hemos cotizado desde los 15 años, penalizada de por vida. Un agravio comparativo con otros colectivos que sí se pueden jubilar a los 60 años con el 100%”, protestó la jubilada.
El futuro de las jubilaciones anticipadas
España afronta un momento crítico en su sistema de pensiones: el número de jubilados no deja de crecer, mientras la caída de la natalidad impide el relevo generacional que el país necesita.

Como explica Carmen, su generación empezó a trabajar muy joven, ya en la adolescencia, pero ese sacrificio inicial no recibe hoy la recompensa que merece en sus pensiones. “No habrá más gente que se jubile a nuestra edad y con tantos años cotizados”, sostuvo.












