El sector ferroviario español se enfrenta a nuevas jornadas de huelga que afectarán a miles de viajeros durante el verano de 2026. A pesar de que habrá servicios mínimos, la medida impacta de lleno a los usuarios habituales.
El Sindicato Ferroviario ha convocado paros de 24 horas en Renfe para los días lunes 29 de junio y miércoles 15 de julio, coincidiendo con el inicio de las operaciones salida de vacaciones, lo que maximiza el impacto en la movilidad de los españoles.
¿Cómo funcionarán los trenes durante este lunes 29 de junio?
El Ministerio de Transportes ha fijado los siguientes servicios mínimos para la jornada del 29 de junio:
- Alta velocidad: 73% de los trenes circulando.
- Media distancia: 65% de los servicios.
- Cercanías (en Madrid, Asturias, Cantabria, Galicia, Castilla y León, Sevilla, Cádiz, Málaga, Valencia, Murcia y Zaragoza): 75% en horas punta y 50% en el resto de horarios.
Contexto de la última huelga ferroviaria
Los sindicatos mayoritarios del sector ferroviario (CCOO, UGT y SEMAF, entre otros) ya protagonizaron una huelga de tres días a principios de febrero de 2026 (del 9 al 11 de febrero). En aquella ocasión tampoco se alcanzó acuerdo con el Ministerio de Transportes, lo que obligó a mantener los paros.
Los servicios mínimos fueron similares: 73% en alta velocidad y larga distancia, 75% en Cercanías en hora punta y 50% el resto del día, con un 65% en media distancia y solo el 21% en mercancías.
Aquella huelga afectó también a operadores privados como Ouigo, Iryo y diferentes empresas de mercancías. Los sindicatos reclamaron entonces mejoras en seguridad tras accidentes recientes (como los de Adamuz y Gélida), el fin de la externalización de servicios y el aumento de plantillas. Esta continuidad de conflictos evidencia la persistente tensión entre los trabajadores y la dirección de Renfe y Adif.
Motivos de la huelga convocada por el Sindicato Ferroviario
El Sindicato Ferroviario denuncia principalmente el incumplimiento de los acuerdos firmados en noviembre de 2023 con el Ministerio de Transportes. Entre las quejas principales destacan:
- El “abandono premeditado” del servicio de Renfe Mercancías.
- Procesos de externalización y posible privatización (alianza con Medway).
- Reducción de carga de trabajo en talleres de mantenimiento y el cierre anunciado del taller de Miranda de Ebro.
- Licitación externa del mantenimiento de locomotoras (serie 333.3) que antes realizaba personal propio.
- Vulneración de las condiciones sociolaborales de la plantilla y falta de garantías ante la creación de sociedades mixtas.
Los representantes sindicales advierten que estas medidas generan incertidumbre y amenazan la estabilidad del empleo en todo el grupo Renfe.