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Antes de convertirse en una de las mayores fortunas del mundo, Amancio Ortega vivió una infancia marcada por la sencillez y la austeridad, muy alejada del imperio textil que años después construiría con Zara e Inditex. De aquella etapa procede una de las frases que mejor resumen sus orígenes: “En casa no había nada de nada, pero nos educaron en valores”.

La cita está recogida en el libro Así es Amancio Ortega, de la periodista Covadonga O’Shea, publicado en 2008 y considerado una de las principales aproximaciones a la vida del fundador de Zara.

Ortega es un empresario que ha mantenido siempre un perfil extremadamente discreto y apenas concede entrevistas. Sin embargo, a partir de la reconstrucción histórica realizada en distintas investigaciones, es que se puede saber mucho más sobre la vida del empresario antes de convertirse en el magnate que es hoy en día.

La historia de vida de Amancio Ortega antes de ser un magnate textil.

Dónde nació Amancio Ortega y cómo era su familia

Ortega nació el 28 de marzo de 1936 en Busdongo de Arbas, un pequeño pueblo de la montaña leonesa situado a más de 1.200 metros de altitud. Su padre trabajaba como ferroviario y era jefe de la estación de tren de la localidad, un punto clave para las comunicaciones entre la meseta y Asturias, por donde circulaban a diario trenes.

La familia vivía, como muchas otras familias ferroviarias de la época, en una vivienda construida junto a las vías. Allí, entre inviernos largos y nevadas que a menudo aislaban por completo la localidad, pasó Amancio Ortega sus primeros meses de vida.

Los primeros pasos de Amancio Ortega durante la creación de Zara.Shutterstock

La infancia de Amancio Ortega entre traslados y sus primeros trabajos

La estancia de la familia en Busdongo fue muy breve. Siendo todavía un bebé, el trabajo de su padre en la red ferroviaria obligó a la familia a mudarse, primero a Tolosa, en Guipúzcoa, y en 1944 a La Coruña, la ciudad donde Ortega creció y donde daría sus primeros pasos en el mundo laboral.

Fue allí donde, con solo 14 años, empezó a trabajar como repartidor en una camisería, el primer paso de una trayectoria que décadas más tarde desembocaría en la creación de Inditex y Zara. Según relata O’Shea, la familia vivía con muy pocos recursos, como tantas otras familias españolas de la época, pero nunca les faltó lo más importante: educación, respeto y mucho amor.

Busdongo de Arbas, la cuna del fundador de Zara

Hoy, Busdongo de Arbas apenas conserva vecinos, pero mantiene el orgullo de haber visto nacer al fundador del mayor grupo textil español. La antigua vivienda ferroviaria donde nació en 1936 sigue en pie junto a la estación, convertida en uno de los lugares más simbólicos del municipio.

Aquel pueblo, que en su día llegó a contar con talleres, depósitos de locomotoras y muelles de carga, tuvo que reinventarse con la caída del tráfico ferroviario, apostando por el turismo rural y la naturaleza. Aquella educación basada en el esfuerzo, la responsabilidad y la discreción ha sido señalada en numerosas ocasiones como uno de los pilares que explican tanto su forma de entender la vida como los negocios.