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El Aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat se encuentra en un proceso de establecimiento de una conexión ferroviaria más eficiente y directa. En la actualidad, se lleva a cabo la construcción de una nueva estación de trenes que facilitará su vinculación con toda la ciudad de Barcelona.
En este momento, se desarrolla un proyecto ejecutado por ADIF en las terminales T1 y T2, el cual se encuentra en su fase final de obras y promete reducir de manera significativa los tiempos de viaje desde el centro de Barcelona y la red de Rodalies.

Nueva estación de tren en el aeropuerto
El recorrido se inicia en la línea convencional Barcelona-Vilanova y se dirige de manera directa hacia las estaciones subterráneas en la T1 (principal) y la T2 (intermedia), con una futura conexión a la Línea 9 del Metro en T2.
Esta infraestructura se encuentra dentro del plan Transformem Rodalies y tiene como propósito integrar el aeropuerto en la red metropolitana a través de servicios directos de tren, mejorando así la intermodalidad y la movilidad cotidiana.
El proyecto contempla un trazado de doble vía con una longitud total de 5,2 km, de los cuales 4,3 km corresponden a un túnel soterrado bajo las pistas del aeropuerto, el cual ha sido excavado en gran medida utilizando una tuneladora en la primera fase.
Ventajas de la nueva conexión en Barcelona

Una de las principales ventajas es la reducción notable de los tiempos de desplazamiento. Se estima que el trayecto desde la estación de Sants hasta las terminales del aeropuerto será de aproximadamente 20 minutos, un tiempo altamente competitivo que facilitará el acceso rápido desde el centro de Barcelona y otras zonas de la red de Rodalies.
Esto representa una mejora sustancial respecto a las opciones actuales, beneficiando a millones de pasajeros anuales: se prevé que más de 7 millones de viajeros al año utilizarán esta conexión.
Así van las obras: balance actual y próximos pasos
El ministro de Transportes, Óscar Puente, llevó a cabo una reciente visita a las obras, subrayando su importancia estratégica. Aunque no existe una fecha precisa confirmada en la fuente principal, el progreso indica que se aproxima la fase final para autorizar servicios comerciales regulares. Se prevén pruebas y una posible entrada en funcionamiento hacia finales de 2026 o comienzos de 2027, conforme a los avances relacionados.
La segunda fase del proyecto ha alcanzado un 95% de ejecución, con una inversión cercana a los 80 millones de euros en esta etapa, dentro de un programa global que supera los 400 millones. Las labores se concentran actualmente en: Instalaciones en las estaciones T1 y T2. Finalización del túnel: vía en placa, catenaria rígida, pasillos de emergencia, ventilación, iluminación, sistemas contraincendios.Remates arquitectónicos y pruebas funcionales previas a la puesta en servicio.












